El Banco de Japón mantuvo las tasas de interés sin cambios, pero envió una señal clara de endurecimiento al advertir que la inflación subyacente podría superar su objetivo. Esta decisión, tomada tras la intervención del gobierno para comprar yenes, refuerza la atención sobre los riesgos inflacionarios en la economía japonesa.

Decisión de política monetaria y contexto actual

En su reunión de política monetaria de dos días, el Banco de Japón optó por mantener las tasas de interés a corto plazo estables en el 1%. Esta decisión era ampliamente esperada después de la subida registrada el mes pasado, que llevó las tasas al nivel más alto en 31 años.

El miembro del directorio Hajime Takata fue el único en oponerse, proponiendo un aumento hasta el 1.25% para responder a los riesgos inflacionistas derivados de la demanda externa. Su postura coincide con la que mantuvo en la reunión de abril.

Advertencia sobre inflación y factores de presión

Por primera vez, el banco central advirtió que la inflación subyacente podría superar el objetivo del 2%. Según el informe trimestral de perspectivas, el riesgo de que la inflación se desvíe por encima de ese nivel se incrementa debido al aumento de las expectativas inflacionarias a medio y largo plazo y a la mayor disposición de las empresas a subir precios y salarios.

El Banco de Japón subrayó que es necesario prestar atención para evitar que este riesgo se materialice y afecte negativamente a la economía. El lenguaje utilizado fue más contundente que en el informe anterior de abril, donde solo se mencionaba que la inflación se acercaba al objetivo.

Impacto de la demanda global y factores externos

El banco central destacó las presiones inflacionistas derivadas de la sólida demanda mundial de inteligencia artificial. También señaló que la preocupación por el impacto económico del conflicto en Oriente Medio estaba disminuyendo, lo que permite enfocar la política monetaria en los riesgos de inflación.

El informe señala que el aumento de precios de semiconductores y otros productos, impulsado por la demanda global relacionada con la inteligencia artificial y las recientes caídas del yen, podría elevar los precios, especialmente de bienes de consumo duradero.

Revisión de previsiones y reacción del mercado

El Banco de Japón revisó a la baja su previsión de inflación subyacente para el ejercicio fiscal que termina en marzo de 2027, del 2.8% previsto en abril al 2.5%, atribuyéndolo a la estabilización de los precios del petróleo. Sin embargo, ajustó al alza la previsión para el ejercicio fiscal 2027.

La decisión y el tono restrictivo del comunicado impulsaron el rendimiento de los bonos del Estado japonés a dos años, aunque el yen se mantuvo en torno a los 160.760 por dólar.

Intervención cambiaria y perspectivas futuras

La decisión del Banco de Japón se produjo después de una intervención en los mercados de Nueva York, donde el gobierno compró yenes y vendió dólares. Esta medida no logró fortalecer de forma sostenida la moneda japonesa. El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, comentó que Japón pudo haber intervenido para apoyar su moneda, considerada “muy infravalorada”.

El informe de perspectivas del banco central indica que la estabilización de la inflación subyacente en torno al 2% es ahora una prioridad para evitar un exceso de inflación que pueda perjudicar la economía. Además, el Banco de Japón señaló que analizará con detenimiento el impacto de la demanda de inteligencia artificial, las fluctuaciones monetarias y los acontecimientos en Oriente Medio al considerar futuras subidas de tasas.

Para conocer más sobre el contexto económico internacional y sus efectos en la región, puedes consultar el análisis sobre el panorama económico de México para el segundo semestre de 2026.

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