El rechazo conjunto de UEFA y Concacaf al plan de Gianni Infantino para comercializar la FIFA marca un momento crítico para el futuro del fútbol internacional. La propuesta de crear la filial corporativa FIFA Forward Enterprise (FFE), valorada en unos 20,000 millones de dólares, enfrenta ahora una fuerte oposición de los principales bloques continentales.
Un boicot europeo y la postura de Norteamérica
Las 55 federaciones de fútbol europeas han declarado de forma conjunta su disposición a boicotear las competiciones de la FIFA, incluida la Copa del Mundo, si la organización sigue adelante con la creación de la entidad comercial. Esta decisión fue tomada por unanimidad en una reunión de urgencia, reflejando el rechazo total del continente europeo al plan de Infantino.
En Norteamérica, Centroamérica y el Caribe, las federaciones también rechazaron la propuesta, aunque sin mencionar explícitamente un boicot. El único país que se mantiene neutral es México, que ha señalado que analizará la propuesta antes de tomar una postura definitiva. La federación estadounidense, por su parte, expresó su respaldo a la Concacaf y a sus miembros.
Impacto en la votación y el futuro de la FIFA
Para que la propuesta de Infantino sea aprobada, necesita el apoyo de una mayoría simple de las 211 federaciones nacionales de la FIFA, es decir, al menos 106 votos. Sin embargo, las decisiones adoptadas por UEFA y Concacaf implican que al menos 90 países se oponen a la iniciativa, lo que priva al presidente de la FIFA de un bloque importante de votos necesarios para sacar adelante su plan.
Seis de los 41 miembros de la Concacaf no son miembros de la FIFA, lo que también afecta el conteo de votos y la influencia de la región en la decisión final.
Reacciones de otras confederaciones
La Confederación Asiática ha mostrado una postura crítica, centrada en la petición de transparencia, pero sin rechazar frontalmente la propuesta ni amenazar con un boicot. En África, el presidente Patrice Motsepe indicó que la Confederación Africana se dará una semana para evaluar la propuesta antes de fijar una posición definitiva.
Por su parte, Alejandro Domínguez, presidente de la Conmebol y cercano a Infantino, mantiene una actitud entusiasta respecto a la iniciativa y fue el primero en revelar el plan de 64 equipos para el Mundial 2030.
Contexto de los próximos torneos y la oferta de Infantino
Mientras se desarrolla este debate, la Copa Mundial Femenil se celebrará el próximo verano en Brasil. Además, Polonia será la sede de la Copa Mundial Femenina Sub-20 en septiembre y México apunta a organizar todos los partidos de la Copa Oro.
Infantino ofreció a las 211 federaciones miembro de la FIFA un incentivo de 40 millones de dólares a cada una si aceptaban la propuesta antes del 19 de septiembre. Esta oferta se presenta en un contexto de fuerte división y negociaciones intensas entre los distintos bloques continentales.
Implicaciones para el fútbol mundial
El rechazo de UEFA y Concacaf al plan de Infantino representa un desafío significativo para la gobernanza y el futuro comercial de la FIFA. El desenlace de esta disputa podría tener consecuencias directas en la organización de los torneos más relevantes del fútbol internacional y en la distribución de recursos entre las federaciones.
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