El proceso de revisión del T-MEC ha entrado en una etapa crítica durante el verano de 2026, en un contexto global marcado por tendencias proteccionistas. La incertidumbre sobre el futuro del acuerdo ya se refleja en la inversión y el crecimiento económico de México, aunque el país conserva ventajas competitivas clave en Norteamérica.
Revisión del T-MEC: una negociación prolongada
La revisión actual del T-MEC no plantea una ruptura inmediata del acuerdo, sino una negociación que podría extenderse más allá del 1 de julio. Según Felipe Juncal, economista de Citi México, la principal fuente de incertidumbre proviene de la postura negociadora de Estados Unidos, que busca aumentar la presión y ganar margen de maniobra sin modificar la estructura central del tratado.
Tras tres rondas de negociación, se han registrado avances en sectores estratégicos como el automotriz, acero y agroindustria. Sin embargo, persisten diferencias en temas sensibles como reglas de origen, energía, solución de controversias y política comercial.
Impacto en la inversión y el crecimiento
La incertidumbre ya tiene efectos visibles en la economía mexicana. Gerónimo Ugarte Beldwell, economista en jefe de Valmex Casa de Bolsa, señala que aunque México mantiene su atractivo estructural para la inversión, muchas empresas han adoptado una postura de cautela ante la falta de claridad sobre el marco comercial futuro.
De acuerdo con Alberto Quiroz, analista de Integralia, los anuncios de inversión durante el primer trimestre de 2026 cayeron casi 80% respecto al mismo periodo del año anterior. Incluso en comparación con 2023, cuando hubo un auge por el nearshoring, los nuevos anuncios muestran una desaceleración significativa, aunque el fenómeno de relocalización de cadenas de suministro no se ha detenido.
Factores clave para fortalecer la confianza
El potencial de inversión en México permanece, especialmente por la relocalización de cadenas productivas. Salomón Amkie, director de banca corporativa de Citi, resalta la importancia de contar con reglas claras, certidumbre regulatoria y avances en infraestructura para concretar nuevas inversiones.
Analistas consideran que proyectos en infraestructura y energía, particularmente en electricidad, pueden ser señales clave para incentivar una mayor participación privada en la segunda mitad del año.
Un entorno comercial transformado
Para Pamela Díaz Loubet, economista de BNP Paribas, el contexto actual difiere del de hace cinco años. México ya no busca una renovación limpia del acuerdo, sino la permanencia del T-MEC dentro de un régimen arancelario más amplio. El tratado sigue siendo un ancla para la integración regional, pero la certidumbre dependerá de las nuevas reglas que se logren acordar.
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