¿Qué busca la reforma judicial enviada por Sheinbaum?
El pasado miércoles 20 de mayo, la presidenta Claudia Sheinbaum envió al Senado su iniciativa de reforma constitucional en materia judicial. La propuesta busca modificar el proceso de elección de jueces, trasladando los comicios de 2027 a 2028, pero, según expertos, hay aspectos mucho más preocupantes que solo un cambio de calendario.
Los cambios clave y su impacto
Creación de una Comisión Coordinadora con poder decisorio
Uno de los puntos que más alarma a los analistas es la creación de una Comisión Coordinadora. Este órgano tendría la facultad de decidir quién cumple o no con los requisitos para aparecer en la boleta electoral, centralizando aún más el control político sobre el Poder Judicial. La comisión estaría integrada por representantes de los comités de evaluación de los tres poderes públicos, lo que, para el constitucionalista Javier Martín Reyes, representa un control político aún más concentrado.
Filtro político mediante examen de admisión
Otra medida que preocupa es la aplicación de un examen de admisión para los aspirantes a jueces. Aunque en apariencia busca garantizar la idoneidad técnica, en la lectura de Reyes, funciona más como un filtro político, que podría limitar la independencia judicial y favorecer a quienes tengan la aprobación del poder político en turno.
¿El aplazamiento a 2028, alivio o trampa?
La decisión de mover las elecciones judiciales a 2028, en lugar de 2027, fue vista por algunos como un alivio, ya que evita una saturación electoral en ese año, que coincide con elecciones en 17 estados y procesos legislativos. Sin embargo, Reyes advierte que este cambio no resuelve el problema de fondo: la posibilidad de que en el futuro se politice aún más la elección de jueces, pues la concurrencia electoral puede volver a ser una realidad.
Incremento en el poder del Tribunal de Disciplina Judicial
El análisis también señala que la reforma propone que el Tribunal de Disciplina Judicial tenga mayores atribuciones, incluyendo la responsabilidad de capacitar a todos los jueces del país. Para Reyes, esto carece de justificación técnica y parece más una medida para consolidar el control político, dejando de lado la función técnica y académica de la Escuela Judicial.
Reacciones y posibles consecuencias
Organismos como la Asociación Nacional de Magistrados de Circuito y Jueces de Distrito han criticado la iniciativa, calificándola como una muestra de la inviabilidad del diseño original y señalando que las medidas no garantizan la independencia judicial. La propuesta, que ahora debe ser votada en el Congreso, cuenta con la mayoría de Morena, por lo que se espera que sea aprobada sin mayores obstáculos.
¿Qué sigue?
El debate está abierto. La reforma de Sheinbaum, más allá de mover fechas, busca consolidar un control político sobre la justicia en México. La pregunta es si los cambios realmente fortalecerán la independencia judicial o si, por el contrario, abrirán la puerta a un poder judicial más alineado con los intereses del Ejecutivo y del partido en el poder.







