La polémica por la firma del contrato del Fondo Nacional del Café
La senadora Paloma Valencia, del Centro Democrático, lanzó una dura advertencia en redes sociales sobre la demora del Gobierno en firmar el contrato de administración del Fondo Nacional del Café con la Federación Nacional de Cafeteros (FNC). La legisladora expresó su preocupación por las posibles consecuencias para más de 557 mil familias cafeteras en Colombia.
Hechos clave: cifras y declaraciones
Valencia difundió un video en la red social X en el que explicó que cada exportación de café implica un pago obligatorio de parafiscalidad, que sostiene a la Federación. La senadora afirmó: “Esa platica que cada cafetero entrega permite que exista una institución que vela por su bienestar”. También advirtió que, sin este contrato, la FNC podría quedar sin recursos para cumplir sus funciones básicas, como la garantía de compra, mecanismo que asegura la adquisición del café y protege a los productores de quedar sin comprador y sin un precio mínimo asegurado.
Reacciones y acusaciones
Valencia criticó duramente al Gobierno, encabezado por el presidente Gustavo Petro, por su postura frente a las entidades del sector privado. La senadora cuestionó por qué el Ejecutivo tiene una supuesta animadversión hacia los privados y acusó una intención de controlar los recursos parafiscales del café en lugar de mantener la administración en manos de la Federación. Además, expresó dudas sobre la capacidad del Estado para gestionar estos recursos, señalando que si no pueden con salud, pensiones o riesgos, no deberían administrar los fondos del sector cafetero.
Implicaciones políticas y sociales
La demora en la firma del contrato genera incertidumbre en un sector clave para la economía rural colombiana. La Federación Nacional de Cafeteros, considerada un pilar para el desarrollo agrícola y la estabilidad económica de miles de familias, corre el riesgo de perder recursos esenciales. La senadora Valencia recordó que el Congreso aprobó la Ley del Café, que declaró la actividad cafetera de interés nacional y creó instrumentos como el Fondo “Quiero a los Cafeteros”. La legisladora hizo un llamado a mantener la unidad y vigilancia social para evitar la desaparición de esta institución, que calificó como “gloria de Colombia”.
¿Qué sigue después?
La insistencia de Valencia en la firma del contrato busca presionar al Gobierno para que respete la institucionalidad del sector. La posible interrupción del vínculo contractual preocupa a productores y actores del sector, quienes ven en la Federación un pilar para el desarrollo rural y la estabilidad de miles de familias. La senadora concluyó reafirmando su respaldo a la Federación y reclamando que “¡No sean infames!” al Gobierno, en un mensaje directo que refleja la tensión entre el sector privado y el Estado en torno a la administración de recursos parafiscales.







