Un hallazgo que cambia la visión del continente blanco
Un equipo internacional de científicos ha revelado la existencia de una enorme provincia de cuencas subglaciales en la Antártida Oriental, cuya formación se atribuye a una extensión rotacional de la corteza antes de la fragmentación de Gondwana. Este descubrimiento, publicado en Nature Geoscience, revela una estructura en forma de abanico que ha sido clave en la historia tectónica del continente.
¿Qué encontraron exactamente?
La investigación describe una unidad fisiográfica casi subcontinental, compuesta por más de 30 cuencas con morfología en V, alineadas en dirección norte-sur, que se extienden desde la Bahía Prydz hasta las Montañas Transantárticas y convergen cerca del Polo Sur. La provincia en abanico cubre aproximadamente la mitad de la base de la capa de hielo oriental y está delimitada por sistemas de fallas transversales en anillos circulares, denominados cinturones de cizalla sur y norte.
¿Cómo se formó esta estructura?
Según los autores, la estructura en abanico es resultado de una extensión rotacional en la placa continental, ocurrida antes de la dispersión definitiva de los continentes hace más de 100 millones de años. Este proceso generó efectos continentales como la elevación de las Montañas Gamburtsev y la segmentación de las Montañas Transantárticas, además de influir en la separación de la Antártida y Australia, formando su característico margen semicircular.
¿Qué evidencia respalda esta hipótesis?
- La geometría radial de las cuencas y su ajuste a círculos máximos que convergen en un punto en el Polo Euleriano.
- Coincidencias en anomalías de espesor cortical y baja velocidad sísmica bajo las principales cuencas.
- Correlación entre discontinuidades litosféricas y zonas de fractura oceánica frente a la costa antártica.
¿Qué impacto tiene este descubrimiento?
Este hallazgo no solo ayuda a entender mejor la historia geológica del continente, sino que también tiene implicaciones en la dinámica actual de la capa de hielo. La estructura en abanico condiciona la distribución y movimiento de los glaciares, afectando la masa de hielo que, en algunos casos, equivale a 28 metros en nivel del mar global.
¿Qué sigue en la investigación?
Los científicos consideran que el proceso ocurrió en episodios asociados al desmembramiento de Gondwana durante el Jurásico-Cretácico, con reactivaciones en el Eoceno y Cenozoico. Aún se estudian detalles sobre su datación exacta y su influencia en la vulnerabilidad del manto de hielo, especialmente ante el cambio climático.
¿Por qué importa este hallazgo?
Este descubrimiento en la Antártida revela cómo procesos tectónicos antiguos aún influyen en la geografía y el clima del presente. La estructura en abanico, resultado de una extensión rotacional, dejó huellas duraderas que hoy condicionan la vulnerabilidad del continente ante el calentamiento global y el derretimiento de sus glaciares.







