La Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) ha iniciado la consulta pública sobre los Lineamientos Generales para la Protección de los Derechos de las Audiencias. Este proceso pone en el centro del debate el papel de la regulación estatal frente a la desinformación en medios electrónicos, un tema que ha generado controversia desde hace meses y que involucra directamente a la Presidenta Sheinbaum.
Consulta pública y el papel de la CRT
El lunes marcó el inicio formal de la consulta sobre los nuevos lineamientos de la CRT. Aunque la regulación de los derechos de las audiencias no es un tema reciente, el enfoque actual ha sido impulsado por la insistencia de la Presidenta Sheinbaum en supervisar la información difundida por los medios.
Según la fuente, la preocupación principal de la presidencia parece estar más relacionada con la imagen del gobierno que con la protección de las audiencias. A pesar de la existencia de un órgano regulador, su nombre y titular han permanecido en el anonimato para la mayoría, lo que refuerza la percepción de opacidad en el proceso.
Alcance y controversias de los lineamientos
Los lineamientos sometidos a consulta buscan regular la llamada “desinformación” y exigen a televisoras, estaciones de radio y programadores de canales que implementen medidas para evitar la difusión de información falsa, descontextualizada o histórica presentada como actual.
Esta obligación, de acuerdo con el análisis de la fuente, carece de fundamento en la ley y la Constitución, lo que la vuelve inconstitucional. Además, la definición ambigua de “programadores” en los lineamientos podría extender la regulación a cualquier contenido audiovisual o sonoro transmitido por Internet bajo formato de canal, incluyendo plataformas como Youtube.
La sanción por incumplimiento puede alcanzar hasta el 1% de los ingresos generados en el año anterior por el infractor, y la única vía de impugnación es el amparo, sin derecho a suspensión.
Implicaciones para la libertad de expresión y la autorregulación
Hasta ahora, la materia de derechos de las audiencias se había manejado bajo un esquema de autorregulación para preservar la libertad de expresión. Sin embargo, los nuevos lineamientos permiten que la CRT modifique o revoque las decisiones de los defensores de las audiencias, obligando a los medios a rectificar o modificar contenidos, publicidad o programas tras una queja.
Esto convierte a los defensores de las audiencias en una pantalla para que la CRT interfiera en los contenidos, simulando una supervisión indirecta.
Infodemia MX y el debate sobre la verdad oficial
En un giro irónico, Infodemia MX, herramienta creada por el propio gobierno para desmentir información considerada falsa, publicó en “X” que es falso que el gobierno busque definir qué es verdad y qué no. Sin embargo, los artículos 12, 47 y 50 de los lineamientos dejan claro que la CRT tendrá la última palabra sobre los contenidos y podrá ordenar su rectificación.
Esto plantea un conflicto de competencias entre Infodemia MX y la CRT, generando dudas sobre quién ostenta el control de la “verdad oficial”.
Participación ciudadana y alineación de comentarios
La consulta pública ha destacado por un récord en la cantidad de comentarios: en menos de 48 horas, se registraron 70 comentarios, cuando el promedio en las 13 consultas previas de la CRT era de 25 por consulta, equivalente a 1.25 comentarios por día hábil. La mayoría de estos comentarios parecen alineados al régimen y felicitan a la presidenta por combatir la desinformación.
Debate abierto sobre regulación y libertad
La discusión sobre los lineamientos de la CRT evidencia la tensión entre la búsqueda de combatir la desinformación y la protección de la libertad de expresión. El proceso de consulta pública y la reacción de actores como Infodemia MX muestran que el debate sobre el control de los contenidos en medios electrónicos y digitales está lejos de resolverse.
Para más análisis sobre el impacto de la regulación en México, consulta nuestro artículo sobre estancamiento productivo y dinamismo financiero.







