Comprar en China se ha transformado en una experiencia que va más allá de la simple adquisición de productos. Esta tendencia refleja la evolución histórica del intercambio entre China y México, desde la llegada de la Nao de China al puerto de Acapulco en el siglo XVI hasta las modernas plataformas de comercio y turismo internacional.
De la Nao de China al comercio global
En el siglo XVI, la Nao de China transportaba seda y porcelana hacia México y regresaba a Asia con maíz y chile, ingredientes que se integraron a la dieta china. Este fue el primer gran encuentro bidireccional entre ambas civilizaciones, marcando el inicio de una relación comercial y cultural que se mantiene hasta hoy.
Actualmente, el intercambio se realiza a través de vuelos comerciales y grandes buques de carga. La campaña Comprar en China es la versión contemporánea de esa antigua ruta, impulsada por políticas de apertura, un mercado próspero y avances tecnológicos que facilitan el flujo de turistas y mercancías.
Facilidades para visitantes y compradores extranjeros
China ha implementado acciones concretas para que los extranjeros viajen y compren con mayor facilidad. Se han simplificado los trámites de entrada, incluyendo la solicitud de visas, y se ha ampliado la política de exención de visas de tránsito de 240 horas a 55 países y en 65 puertos de entrada.
Como resultado, en todo 2025 y la primera mitad de 2026, más del 70% de los extranjeros ingresaron a China sin necesidad de visado. Además, las principales plataformas de pago electrónico han abierto sus sistemas a tarjetas bancarias extranjeras.
En cuanto a compras, existen más de 14,000 tiendas con devolución de impuestos a la salida, cifra que cuadruplica la registrada a finales de 2024. La política de devolución, ahora en su versión 2.0, digitalizó el proceso y permite el reembolso inmediato de impuestos para compras en distintas regiones, con un plazo de hasta 28 días para solicitarlo.
Oportunidades para productos mexicanos
El mercado chino se posiciona como una plataforma para que productos de alta calidad de todo el mundo accedan a los beneficios de su desarrollo. China aprovecha ferias como la Exposición Internacional de Importaciones (CIIE) y la Exposición Internacional de Bienes de Consumo (CICPE) para incrementar la importación de bienes de consumo.
Productos mexicanos como tequila, aguacate, mariscos y los tradicionales tacos han ganado popularidad entre los consumidores chinos. El sello Hecho en México es percibido como garantía de calidad y símbolo cultural. China mantiene una postura abierta para recibir más productos mexicanos y fomentar el crecimiento de las exportaciones diversificadas.
La experiencia de comprar y viajar a China
Viajar a China se ha convertido en tendencia en redes sociales internacionales, donde la frase viajar con una maleta vacía refleja el atractivo de adquirir productos tecnológicos, electrodomésticos inteligentes y artículos creativos y culturales.
Los turistas pueden experimentar la transformación del Hecho en China hacia la manufactura inteligente, con dispositivos digitales y marcas nacionales que combinan estética oriental y diseño moderno. La invitación a los mexicanos es clara: descubrir de primera mano una China real, diversa y hospitalaria.
Un modelo de globalización frente al proteccionismo
En un contexto donde el proteccionismo crece, Comprar en China representa una versión moderna de la Nao de China, promoviendo el diálogo, la conexión entre personas y el multilateralismo económico. Lo que ha cambiado son las mercancías, pero la afinidad entre los pueblos de China y México permanece.
Para quienes buscan entender cómo evoluciona el comercio global y sus oportunidades para México, el fenómeno Comprar en China es un ejemplo relevante de apertura, innovación y beneficio mutuo. Para más contexto sobre la economía mexicana y sus relaciones internacionales, consulta nuestro análisis sobre la confianza empresarial en México.







