¿Por qué México enfrenta dificultades en el comercio internacional?
El pasado 1 de julio, el T-MEC no terminó, sino que inició una etapa de revisión anual que podría extenderse hasta 2036, manteniendo vigente el tratado pero generando incertidumbre para quienes invierten a largo plazo. La verdadera problemática no son los aranceles, sino la competitividad.
La paradoja del comercio con China
En 2025, el comercio de bienes entre México y Estados Unidos superó los 870 mil millones de dólares, con más de 2,300 millones cruzando la frontera diariamente. Sin embargo, México sigue comprando una parte importante de sus importaciones a China. La razón: muchos productos asiáticos llegan a menor costo, a pesar de la distancia y los costos logísticos.
Por ejemplo, un motor eléctrico fabricado en Estados Unidos cuesta 100 dólares, más 5 de transporte, totalizando 105 dólares. En cambio, si ese mismo motor se produce en China en 70 dólares, y tras pagar flete marítimo, seguros, puerto y transporte terrestre, termina costando 90 dólares, la ventaja competitiva está clara. China no gana por la distancia, sino porque produce mejor y más barato.
¿Qué puede hacer México para competir?
El análisis no puede limitarse a revisar el T-MEC cada año o a imponer más aranceles. Es necesario construir una estrategia regional de productividad. Una propuesta sería crear un Fondo Norteamericano de Competitividad, integrado por Estados Unidos, Canadá, México y la iniciativa privada, para invertir en reducir costos y mejorar la infraestructura.
¿Qué necesita México para ser más competitivo?
- Energía suficiente y competitiva
- Ferrocarriles de carga modernos
- Puertos eficientes y aduanas digitales
- Parques industriales y supervisión internacional que garantice transparencia
Todo esto permitiría que México se convierta en la plataforma manufacturera y logística de Norteamérica, no solo para EE. UU. y Canadá, sino también para el Caribe, Centroamérica, Sudamérica y Europa. El sur-sureste mexicano tiene una oportunidad histórica para convertirse en un polo de desarrollo industrial, y Quintana Roo puede complementar su liderazgo turístico con logística y comercio exterior de alto valor agregado.
El verdadero rival: Asia
El mayor desafío no es México ni Canadá, sino Asia. Si Estados Unidos quiere depender menos de China, la inversión clave no está en imponer más aranceles, sino en fortalecer la competitividad de México. La estrategia regional y la inversión en infraestructura y productividad serán las que definan quién domina el comercio global en el futuro.
Porque, al final, el futuro no será de quien levante más barreras comerciales, sino de quien construya la región más competitiva del mundo.







