El Cauca enfrenta una grave escalada de violencia tras un atentado en la vía Panamericana, en el sector de El Túnel, Cajibío. Este ataque, atribuido a grupos armados, dejó un saldo de siete personas fallecidas y más de veinte heridas, poniendo en jaque la estabilidad del departamento y la capacidad de atención de su red hospitalaria.
Contexto de la violencia en Cauca y el impacto en la región
Desde hace meses, el Cauca ha sido escenario de múltiples ataques perpetrados por grupos armados ilegales. En esta ocasión, el atentado en Cajibío representa una ofensiva contra la población civil y un desafío directo a las autoridades del departamento. La vía Panamericana, uno de los corredores viales más importantes del suroeste colombiano, ha sido objeto de varias acciones violentas que afectan la movilidad y la economía local.
Respuesta de las autoridades y situación actual
El gobernador del Cauca, Octavio Guzmán, expresó su profundo dolor y condena ante la tragedia, destacando que la red hospitalaria está al límite y que la movilidad en la región se encuentra comprometida. La Gobernación ha convocado un consejo de seguridad y exige mayor presencia del Gobierno nacional, en particular del Ministerio de Defensa, para restablecer el orden y garantizar la protección de los habitantes.
Operativos y acciones inmediatas
La Tercera División del Ejército Nacional informa que se están realizando controles en varias zonas del departamento, con sobrevuelos y verificaciones de posibles artefactos explosivos. Estas acciones buscan prevenir nuevos ataques y mantener la seguridad en uno de los ejes estratégicos del país.
Otros ataques y su repercusión en la región
En la madrugada del 25 de abril, otro atentado en la vía Panamericana, en el sector de Pan de Azúcar, Mercaderes, dejó un conductor de servicio público gravemente herido y cinco pasajeros afectados. La Secretaría de Salud de Cauca atendió a las víctimas, quienes fueron trasladadas para recibir atención médica. Este nuevo acto de violencia evidencia la escalada de las acciones criminales en la zona.
El gobernador ha señalado que estos hechos son retaliaciones de estructuras criminales que enfrentan a la fuerza pública con acciones operativas contundentes. La situación requiere una respuesta coordinada y sostenida del Estado para frenar esta ola de violencia y proteger la integridad de las comunidades.
El Cauca vive momentos críticos que exigen una atención urgente y efectiva. La presencia del Gobierno nacional y la implementación de medidas firmes serán determinantes para evitar que esta escalada de violencia siga poniendo en riesgo la vida de los habitantes y la estabilidad de la región.







