El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, aseguró que el gobierno de Donald Trump está dispuesto a hacer “todo lo que sea necesario” para apoyar los esfuerzos de Japón en la estabilización de su moneda. Esta declaración se produjo tras la reciente intervención conjunta entre ambos países para apuntalar al yen.
Intervención coordinada para fortalecer el yen
En una entrevista televisiva, Bessent confirmó que el Tesoro de Estados Unidos participó junto a las autoridades financieras japonesas en una intervención la semana pasada. El objetivo fue respaldar al yen, cuya considerable subvaloración podría desencadenar problemas económicos o provocar devaluaciones competitivas en otras monedas.
Bessent subrayó que “haremos lo que sea necesario para apoyarles de una forma que beneficie a la economía y a los contribuyentes estadounidenses”. Sin embargo, no ofreció detalles sobre los mecanismos específicos de la participación estadounidense en la intervención conjunta realizada el viernes.
El papel del mecanismo FIMA y la Reserva Federal
El secretario del Tesoro expresó satisfacción ante la decisión del gobierno japonés de recurrir al mecanismo de respaldo de la Reserva Federal conocido como FIMA, creado durante la pandemia de COVID-19 para los principales bancos centrales. Este mecanismo permite al Banco de Japón obtener préstamos de hasta 60,000 millones de dólares para respaldar al yen.
Bessent destacó que el mecanismo FIMA fue establecido en 2020, cuando el tamaño del mercado de bonos era menor, y sugirió que sería razonable que la Reserva Federal considerara ampliarlo. El objetivo, según Bessent, es “proteger la economía estadounidense y mantener cualquier volatilidad fuera del país”.
Reasignación de reservas y relación con Europa
En relación con las ventas de euros por parte de Washington para adquirir yenes, Bessent afirmó que mantiene un estrecho contacto con los socios europeos, incluidos los bancos centrales. Explicó que esta acción representa una reasignación de reservas y que, en su opinión, el euro se encuentra mucho más cerca de un precio de equilibrio.
La cooperación internacional y la comunicación constante con otros actores financieros son elementos clave para evitar efectos negativos en los mercados globales. El respaldo estadounidense a Japón busca no solo estabilizar el yen, sino también proteger la economía estadounidense y evitar volatilidad indeseada.
Implicaciones para la economía global
La coordinación entre Estados Unidos y Japón en la intervención cambiaria refleja la importancia de mantener la estabilidad financiera entre las principales economías del mundo. La subvaloración del yen y las posibles devaluaciones competitivas son riesgos que pueden afectar a otros mercados, por lo que la acción conjunta adquiere relevancia internacional.
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El seguimiento a la relación entre Estados Unidos, Japón y Europa será fundamental para anticipar movimientos en los mercados de divisas y comprender los efectos en la economía mundial.







