La negociación que busca normalizar las cuentas de la Ciudad
El Ministerio de Economía de Argentina y la Ciudad de Buenos Aires lograron un acuerdo para cancelar la deuda generada en el último año por la Coparticipación Federal de Impuestos. La solución consiste en la transferencia de una cartera de bonos con vencimiento en siete meses, lo que busca regularizar los fondos pendientes y restablecer la normalidad en las cuentas fiscales porteñas.
Contexto y antecedentes del conflicto
Este conflicto tiene raíces en una disputa que empezó en septiembre de 2020, cuando el entonces presidente Alberto Fernández redujo el porcentaje de coparticipación que recibe la Ciudad, pasando del 3,5% al 2,32% mediante el Decreto 735/2020. Posteriormente, el Congreso sancionó la Ley 27.606, que redujo aún más ese porcentaje al 1,40%, sumando un monto fijo destinado a Seguridad. La Ciudad consideró que esa reducción era inconstitucional y llevó el tema a la justicia.
La Corte Suprema de Justicia de la Nación (CSJN) resolvió a favor de la Ciudad, estableciendo un coeficiente del 1,55% en la distribución de fondos, sumando ese porcentaje al 1,4% ya transferido automáticamente, lo que elevaba el coeficiente total al 2,95%. Sin embargo, la administración nacional anterior no cumplió con esa resolución y no realizó los pagos correspondientes.
El proceso de negociación y el acuerdo actual
El conflicto se intensificó con retrasos en las transferencias, a pesar de una medida cautelar dictada por la CSJN en 2022 que ordenaba transferencias diarias. La administración de Alberto Fernández optó por hacer los pagos semanalmente, pero esa modalidad tampoco garantizó la regularidad. Desde mediados de 2024, los pagos comenzaron a ralentizarse, acumulando una deuda significativa.
Tras varias instancias de diálogo, las partes lograron un acuerdo en septiembre de 2024, en el que el Gobierno nacional se comprometió a transferir a la Ciudad una cartera de bonos con vencimiento en siete meses, para cubrir la deuda del último año. Este acuerdo excluye la deuda anterior, que la Ciudad sigue reclamando y que, según estimaciones, asciende a unos 6.000 millones de dólares, correspondientes a fondos no transferidos desde 2020.
Implicaciones y lo que sigue
El acuerdo actual, que solo cubre la deuda generada en el último año, representa un paso importante para la normalización de las finanzas porteñas. Sin embargo, la disputa por los fondos anteriores continúa en la justicia y en la política. La Ciudad mantiene vigente su reclamo por la devolución de los recursos que considera legítimos, y que, en total, sumarían unos 6.000 millones de dólares.
El mecanismo de pago mediante bonos con vencimiento a siete meses fue valorado por ambas partes como un paso constructivo en el diálogo. Pero la tensión por la disputa de fondos históricos sigue abierta, y la Ciudad evalúa otras alternativas legales y administrativas para obtener la cancelación total de esa deuda.
¿Qué puede pasar después?
El acuerdo actual no pone fin a la controversia, solo la limita a la deuda del último año. La negociación continúa, y ambas administraciones buscan evitar nuevos conflictos en el futuro. La historia de la coparticipación en Argentina muestra que las disputas por recursos federales no se resuelven fácilmente, y que la política sigue siendo un factor clave en la distribución de fondos.







