El fin del paro de transportistas en Lima y Callao
El paro de transportistas urbanos que estaba programado para el martes 2 de junio en Lima y Callao fue cancelado tras la firma de un acuerdo entre los gremios del sector y el Ejecutivo. La medida de fuerza, que buscaba protestar por la crisis del sector, quedó sin efecto después de que las partes alcanzaran un compromiso para mitigar los efectos del aumento de los combustibles y otras dificultades.
Detalles del acuerdo y medidas adoptadas
El anuncio fue hecho por Aldo Prieto, titular del Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC), quien explicó que el Gobierno se comprometió a publicar un decreto de urgencia que establecerá medidas extraordinarias en materia económica y financiera. Este decreto busca garantizar la continuidad del servicio público de transporte urbano en Lima y Callao bajo un régimen excepcional.
Prieto indicó que el decreto incluirá un subsidio por kilómetros recorridos, tal como lo solicitaron los gremios, y condiciones operativas que faciliten el reconocimiento de este apoyo. La norma también busca beneficiar a la mayor cantidad posible de transportistas formales, con el fin de aliviar la crisis que enfrentan.
Compromisos y próximos pasos
Durante la reunión, que contó con la presencia de representantes gremiales como Héctor Vargas, presidente de la Coordinadora de Empresas de Transporte Urbano, se acordaron dos puntos clave: la suspensión del paro y el compromiso del Ejecutivo para avanzar en un plan de rescate económico-financiero para las empresas del sector.
El decreto de urgencia deberá ser emitido a más tardar al final del 2 de junio, lo que permitirá comenzar con la entrega del subsidio de forma inmediata. La mesa de trabajo instalada el 1 de junio también acordó la elaboración de un plan de rescate y beneficios tributarios para el sector.
La situación crítica del transporte urbano
El presidente de la ATU, David Hernández, destacó que la crisis en el sector es grave y que varias empresas ya han cerrado o están en proceso de hacerlo. Héctor Vargas recordó que el apoyo estatal ha sido solicitado desde hace meses y que el subsidio es solo una medida temporal para aliviar la carga financiera provocada por el aumento de los combustibles, la disminución de conductores, y problemas como la extorsión y el sicariato.
Los gremios insistieron en que, además del subsidio, se requiere una política de reactivación económica y rescate financiero sostenido. La firma del acta en la sede de la ATU marca un paso importante, pero la solución definitiva aún requiere un enfoque integral y compromiso real del Estado.
¿Qué sigue para los transportistas?
Mientras tanto, el sector espera que las medidas anunciadas sean efectivas y que ayuden a evitar más cierres y quiebras. La voluntad de los transportistas de colaborar con el Estado fue expresada por Manuel Astorga, quien afirmó que “mientras haya voluntad política, las cosas se pueden dar”.
La situación del transporte en Lima y Callao sigue siendo delicada, y este acuerdo parece ser solo un primer paso para enfrentar una crisis que lleva meses afectando a miles de usuarios y a las propias empresas del sector. La pregunta que queda en el aire es si estas medidas serán suficientes para garantizar una movilidad digna y sostenible en la capital.






