En un contexto donde la inflación en Argentina supera las expectativas y las tasas en pesos se vuelven negativas contra la inflación, los analistas evalúan qué activos ofrecen las mejores oportunidades. La debilidad del dólar y las oscilaciones en el mercado cambiario abren un escenario complejo pero con oportunidades en ambos frentes.
El impacto de la inflación y las tasas en pesos en las inversiones
Este año, la inflación en Argentina se ha ubicado por encima de las previsiones, alcanzando niveles que complican la planificación financiera. Las curvas de rendimiento de los bonos del Tesoro en pesos han resultado levemente negativas en comparación con la inflación, lo que indica que invertir en estos instrumentos puede no ser tan atractivo en términos reales.
Sin embargo, dada la caída nominal del dólar, las inversiones en moneda dura han generado altas ganancias en términos relativos. La depreciación del peso y la volatilidad del mercado mayorista permiten especular con una estabilidad cambiaria en los próximos meses, extendiendo un posible “veranito” financiero para quienes apuestan por activos en moneda local.
Perspectivas del mercado cambiario y estrategias recomendadas
Las oscilaciones del dólar en el mercado mayorista y los contratos de dólar futuro sugieren que la estabilidad cambiaria podría mantenerse en el corto plazo. Esto, sumado a la tendencia estacional hacia fin de año, donde la oferta de divisas suele equilibrarse con la demanda, favorece una estrategia conservadora en inversiones en pesos.
El papel de las tasas y la liquidez en la economía
Los expertos de Sailing Inversiones señalan que el mercado se pasó en dos frentes: primero, con la apreciación cambiaria, cuando el dólar tocó niveles cercanos a $1.340; y segundo, con la compresión de las tasas reales, que llegaron a terreno negativo en 2026. La liquidez excesiva en el sistema empujó la demanda hacia instrumentos en pesos, comprimiendo los rendimientos.
De cara al futuro, consideran que las tasas reales han tocado fondo y que la normalización de la curva de rendimientos será gradual, siempre y cuando el tipo de cambio se mantenga estable y no resurja una fuerte demanda de cobertura cambiaria.
Recomendaciones para la inversión en un escenario de estabilidad
Desde el punto de vista de las carteras, los analistas aconsejan un enfoque equilibrado. Aunque el peso puede ofrecer oportunidades si el flujo de dólares acompaña, no es prudente desdolarizar completamente en un contexto de tasas reales bajas y elevada nominalidad.
Para posicionarse en pesos, se recomienda ser selectivos, priorizando instrumentos que ofrezcan protección contra la inflación, como la curva CER 2028, que combina protección frente a una nominalidad elevada con potencial de reducción si las tasas reales a largo plazo bajan.
En cuanto a la deuda en dólares, las estrategias tácticas apuntan a aprovechar eventuales caídas en riesgo país, especialmente en tramos cortos, siempre que la estabilidad cambiaria se mantenga. La liquidación del sector agropecuario será clave para determinar la volatilidad en el mercado cambiario y de deuda.
Por último, en renta variable, se identifican oportunidades en sectores estratégicos como agro, energía, materiales e infraestructura, con nombres como Adecoagro, Cresud, Loma Negra, Ternium Argentina y bancos. En mercados internacionales, la preferencia se mantiene en tecnología, satélites y biotecnología, aunque con paciencia para mejores puntos de entrada.
En definitiva, la clave está en mantener una estrategia prudente y diversificada, que aproveche las oportunidades en pesos y dólares, sin perder de vista los riesgos y las señales del mercado en un escenario de alta inflación y relativa estabilidad cambiaria.






