La reducción de homicidios en México ha sido uno de los temas centrales en el discurso oficial reciente. Sin embargo, a pesar de la caída en el número de víctimas, la impunidad sigue siendo un reto estructural. Analizamos los datos más recientes y lo que revelan sobre la seguridad y la justicia en el país.

Descenso en homicidios: cifras y fuentes

El Gobierno Federal ha destacado una caída del 48% en el promedio diario de homicidios dolosos, pasando de 86.9 víctimas en septiembre de 2024 a 45.4 en junio de 2026. Esta disminución es respaldada por cifras oficiales, pero es importante entender el origen y las diferencias entre las fuentes estadísticas.

El Inegi, que basa sus datos en certificados de defunción, registró 33,550 presuntos homicidios en 2024 y una cifra preliminar de 27,989 en 2025. Por su parte, el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública —fuente preferida por el Gobierno— reportó 25,463 homicidios dolosos en 2024 y 20,674 en 2025.

La diferencia entre ambas fuentes fue de 8,000 casos en 2024 (un 24%) y de 7,315 en 2025 (un 26%). Esta brecha se debe, en parte, a que el Inegi tarda más en cerrar sus estadísticas y sus cifras preliminares suelen ajustarse al alza. Por ejemplo, en 2022, los homicidios pasaron de 32,223 a 33,287 tras la revisión.

Tendencias nacionales y estatales

Tras tres sexenios en los que la tasa nacional de homicidios subió o se mantuvo alta, 2025 marcó un cambio claro. Durante el primer año de la presidenta Claudia Sheinbaum, la tasa bajó de 25.8 en 2024 a 21.4 en 2025, la caída más fuerte desde el mínimo histórico de 8.1 en 2007.

El Gobierno suele comunicar los homicidios en promedios diarios y porcentajes de concentración por estado, pero la comparación real requiere analizar la tasa por cada 100,000 habitantes. Guanajuato concentra 8.8% de los homicidios del país, pero Colima tiene la tasa más alta: 89 por cada 100,000 habitantes en 2025.

  • Sinaloa pasó de 653 homicidios en 2023 a 1,805 en 2025, tras conflictos entre grupos criminales.
  • Colima, Morelos, Baja California, Sonora y Guanajuato mantienen las tasas más altas.
  • Yucatán y Coahuila repiten con las tasas más bajas.

La violencia tiende a aumentar donde hay disputa entre cárteles o fragmentación interna, y a disminuir donde un solo grupo domina o la geografía aísla al estado de las rutas de tráfico.

Impunidad: el desafío sin resolver

A pesar de la reducción en homicidios, la impunidad permanece prácticamente intacta. Según México Evalúa, la impunidad en homicidios es de 93.6 sobre 100. La Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (Envipe) del Inegi, publicada el 18 de septiembre de 2025, reportó una impunidad del 93.2% en el total de delitos de 2024, cifra casi idéntica a la de homicidios.

Estos niveles de impunidad se han mantenido durante años, lo que plantea la pregunta de si la reducción de homicidios implica realmente mayor seguridad o solo una administración diferente de la violencia.

¿Qué significan estas cifras para la seguridad?

La baja de homicidios es un avance innegable en términos estadísticos, pero el estancamiento de la impunidad sugiere que el acceso a la justicia sigue siendo el gran pendiente. Mientras la posibilidad de castigo no aumente, la paz sigue siendo relativa y frágil.

Para más contexto sobre la situación de seguridad en México, consulta también el análisis sobre alertas de viaje y violencia en Michoacán.

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