El fenómeno de El Niño en plena fase de fortalecimiento
Durante la segunda semana de mayo de 2026, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) informó que el fenómeno de El Niño tiene más del 80% de probabilidades de consolidarse entre mayo y julio de este año. Este evento, que ya genera preocupación en organismos internacionales, podría modificar patrones climáticos en varias regiones del mundo.
¿Qué significa esto para el clima global?
El Niño impacta regiones de América, África y Asia, alterando los patrones de lluvias, sequías y ciclones tropicales. La NOAA advierte que la transición a El Niño se considera casi inminente, con estimaciones de que podría mantenerse hasta el invierno del hemisferio norte. La Organización Meteorológica Mundial (OMM) y expertos de The Weather Channel coinciden en que las condiciones oceánicas y atmosféricas favorecen un fortalecimiento rápido del fenómeno, aunque aún no se puede determinar en qué grado alcanzará su máxima intensidad.
¿Qué indica el último informe del CPC de NOAA?
El informe técnico del Centro de Predicción Climática (CPC) señala que las anomalías térmicas en el océano Pacífico ecuatorial, en particular en las regiones Niño 1+2 y Niño 3.4, muestran un aumento sostenido en la temperatura superficial y subsuperficial del mar. La NOAA recuerda que la última vez que se registró un evento de magnitud similar fue en 2015-2016, cuando se catalogó como un “super El Niño”.
¿Qué es un “super El Niño” y qué implicaciones tiene?
El término “super El Niño” se refiere a episodios con anomalías térmicas superiores a +2°C en la región Niño 3.4 durante un período prolongado. La NOAA indica que la probabilidad de que este fenómeno alcance esa categoría oscila entre 25% y 37%. La intensidad máxima solo podrá determinarse cuando el evento madure por completo, pero las condiciones actuales muestran un calentamiento oceánico superior al promedio en zonas clave.
Impactos potenciales en diferentes regiones
Un “super El Niño” podría traer cambios drásticos en los patrones de precipitación, con sequías en algunas zonas y lluvias extremas en otras. En América Latina, países como Perú, Ecuador y Colombia ya han emitido alertas por posibles lluvias intensas, inundaciones y deslizamientos. En África y el sudeste asiático, se prevén sequías severas y afectaciones en cultivos básicos. En Estados Unidos, se anticipa un verano más cálido y seco en el sur y oeste, mientras que el norte podría experimentar lluvias por encima de lo normal.
¿Qué dicen las autoridades internacionales?
La NOAA y la OMM recomiendan mantener una vigilancia constante y ajustar los planes de contingencia en sectores como la agricultura, la gestión hídrica y la prevención de desastres. La planificación debe considerar todos los escenarios posibles, ya que un “super El Niño” puede alterar significativamente la producción agrícola, la biodiversidad marina y la actividad ciclónica.
¿Cómo monitorean el avance del fenómeno?
El seguimiento se realiza mediante una red internacional de boyas oceánicas, satélites y modelos climáticos. La NOAA publica boletines quincenales y evaluaciones mensuales para informar sobre la evolución del evento. Nathaniel Johnson, del CPC, señala que “las probabilidades de que El Niño alcance un nivel muy fuerte están en aumento” y que el fenómeno podría persistir hasta el invierno boreal.
¿Qué impacto tendría en América Latina y otras regiones?
Los gobiernos latinoamericanos ya preparan medidas ante la posible llegada de un evento intenso. Se prevén lluvias extremas, inundaciones y deslizamientos en zonas vulnerables. En el sudeste asiático y África, las alertas apuntan a sequías y afectaciones en cultivos. En Estados Unidos, las autoridades advierten sobre un verano con temperaturas elevadas y lluvias por encima de la media en algunas zonas.
¿Qué recomendaciones hacen las instituciones?
Se recomienda mantener la vigilancia, ajustar estrategias de gestión de recursos y prepararse para posibles emergencias. La NOAA y la OMM subrayan que la planificación debe ser flexible y considerar todos los escenarios, especialmente ante la amenaza de un “super El Niño” que puede traer consecuencias severas en diferentes ámbitos.






