Jorge Amílcar Olán Aparicio apareció en Lugano, Suiza, con barba, gorra, lentes oscuros y un rostro que no coincide con sus fotografías anteriores. El reportero de Azteca Noticias que lo localizó sostiene que el empresario tabasqueño se habría sometido a una cirugía para cambiar de apariencia; él no lo ha confirmado ni desmentido, y se negó a contestar preguntas. El cambio de cara se volvió la imagen del caso, pero lo que importa es lo que hay detrás: una lista de negocios con dinero público que creció durante seis años sin que ninguna fiscalía abriera un expediente.
Esta es la lista completa de lo que se le señala, separando lo que está documentado de lo que es acusación.
De qué se le señala a Amílcar Olán
1. Medicinas compradas con dinero del Insabi
Olán fundó Romedic con su padre en enero de 2020. Ese mismo año la empresa obtuvo nueve contratos en Tabasco por unos 216 millones de pesos y, en diciembre de 2022, uno más en Quintana Roo por 274 millones, según la investigación de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI). En total, más de 490 millones de pesos en medicamentos pagados con recursos del desaparecido Insabi a través de gobiernos estatales.
Una segunda empresa, Poyago, cambió su objeto social en 2023 para vender medicamentos y recibió 11 contratos del IMSS por cerca de 195 millones de pesos. MCCI documentó sobrecostos de hasta 1,000% en algunos productos. Su accionista mayoritario es el contador de Olán.
2. El balasto del Tren Maya
En 2024, Latinus difundió audios atribuidos a Olán en los que menciona a Gonzalo López Beltrán en relación con el suministro de balasto, la piedra que sostiene las vías, para el Tramo 5 Sur. Según lo publicado, sus empresas cotizaron el metro cúbico en 3,781 pesos, cuando la referencia de la Sedena con otros tres proveedores era de 2,242: un sobreprecio cercano a 70%. El expresidente López Obrador dijo que las grabaciones eran falsas.
3. Diésel y un presunto daño fiscal de 834 millones
MCCI reportó en agosto de 2026 que el SAT investiga a Portacelis Gas and Oil, empresa vinculada al empresario, por irregularidades en los volúmenes de diésel importado que declaró. El presunto perjuicio al fisco ronda los 834 millones de pesos.
4. Los audios sobre “la maña”
En agosto de 2026 Latinus publicó otra grabación, atribuida a Olán y a su hermano Luis Alberto, en la que hablan de contactos con un presunto operador del Cártel Jalisco Nueva Generación en Veracruz. Un audio no es una indagatoria: no hay proceso judicial conocido por esos hechos.
5. Empresas nuevas en Texas
El 25 de junio de 2026 se constituyeron en Texas dos compañías, Stone Basaltico LLC y Quincar LLC, la primera con Olán como único accionista. Comparten domicilio y, de acuerdo con MCCI, no tienen operaciones de comercio exterior registradas.
Lo que está probado y lo que no
| Documentado en registros públicos | Los contratos de Romedic y Poyago, sus montos y fechas; la compra de dos departamentos en Puerto Cancún por más de 31 millones de pesos; las empresas de Texas |
| Publicado, pero negado o sin verificar por autoridad | Los audios del balasto y los de los presuntos nexos criminales; la cirugía facial |
| Sin proceso penal | Tráfico de influencias, lavado de dinero y sobornos. La fiscal general, Ernestina Godoy, dijo el 16 de septiembre que no hay orden de aprehensión en su contra |
Por qué el rostro nuevo no cambia nada
La comparación con los capos que se operan la cara es inevitable y vende, pero tiene un problema: a los capos los busca alguien. A Olán no. No tiene orden de aprehensión ni ficha de Interpol, y México no tiene tratado de extradición con Suiza. Lo que un hombre sin cargos gana con una cara distinta es que no lo reconozcan los reporteros, que hasta ahora han sido los únicos en seguirle el rastro.
Tampoco se ha quedado quieto. Promovió amparos contra 14 medios y plataformas digitales, que un tribunal colegiado de Villahermosa declaró improcedentes en marzo de 2025. Y un día después de que lo encontraran, su casa de Lugano ya estaba en renta.
El patrón
Medicinas, piedra para las vías y combustible: tres mercados distintos con un rasgo común, que el comprador es el gobierno o que el negocio depende de un permiso suyo. En los tres casos las empresas eran nuevas o acababan de cambiar de giro cuando recibieron los contratos. Y en los tres, la información salió de periodistas y organizaciones civiles, no de una auditoría.
Esa es la pregunta que el caso le deja al gobierno actual, más que al anterior: si los contratos están en los registros y los montos son públicos, por qué la única institución que lo ha buscado es una televisora. La ruta completa del dinero, de Villahermosa a Puerto Cancún, está aquí.
Con información de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad, Proceso, Azteca Noticias, Latinus y Político MX. Amílcar Olán no ha respondido públicamente a los señalamientos; Critika publicará su postura si la hace llegar.










