Las demoras de Morena han expuesto tensiones internas y desafíos en la consolidación de liderazgos, especialmente en torno a las 17 coordinaciones estatales para la defensa de la transformación. La expectativa generada por el cronograma de Citlalli Hernández desencadenó una reacción acelerada entre los aspirantes, que debió ser detenida de manera abrupta.
Presiones internas y liderazgo en disputa
Ariadna Montiel enfrenta la tarea de consolidar su liderazgo y contener los ánimos de los aspirantes a las coordinaciones estatales. El proceso se ha visto alterado por la presión de un bloque minoritario, pero ruidoso, de consejeros electorales que buscan sancionar a quienes se adelantaron en la pre-pre-precampaña, un movimiento avalado por la dirigencia nacional y Palacio Nacional.
La difusión de los postulados claudistas no ha logrado incentivar suficientemente a las bases, especialmente durante las semanas de la justa futbolística. Las denominadas “asambleas informativas” han servido para mantener temporalmente la movilización, aunque también han beneficiado a unos cuantos de manera permanente.
Competencia y estrategias en los estados
Los pevemistas han adoptado estrategias más sofisticadas, superando incluso los métodos iniciales sugeridos por Hugo Scherer y Ulisis Beltrán. Con la certeza de contar con al menos seis candidatos a gubernaturas en juego dentro de 11 meses, han elevado los costos de la competencia interna.
En Querétaro, el diputado federal Ricardo Astudillo ha recurrido al equipo de consultores y publicistas que trabajó para Xóchitl Gálvez en el 2024, siguiendo pautas de Carlos Mandujano. Su estrategia se ha enfocado en expandir su posicionamiento más allá de las bases morenistas.
El control de la propaganda, especialmente a través de encuestas diseñadas por Iván Manuel y David Alonso Silva Yanome, ha requerido recursos significativos. La intención de replicar el algoritmo que definirá a los coordinadores estatales ha sido criticada por su falta de transparencia, y las encuestas que pronostican una victoria arrolladora de Morena han sido calificadas como un disparate.
Polarización y riesgos de ruptura
En varias entidades, la dirigencia morenista ha decidido abrir la competencia para las vacantes, incluso en estados donde los sondeos no dejan dudas. Un bloque de aspirantes identificados con el sector más radical del partido ha optado por enfrentar al aparato propagandístico central, destacando el caso del diputado federal Alfonso Ramírez Cuéllar y su equipo independiente de publicistas y encuestadoras.
Esta polarización interna se refleja en casos como Zacatecas, donde el grupo de Ramírez Cuéllar se enfrenta a la hegemonía monrealista, y en Tlaxcala, escenario de una de las batallas más intensas.
Descontento entre aspirantes y futuro incierto
Después de dos meses de intensa actividad, los aspirantes han tenido que extender sus campañas hasta finales de agosto, con la mirada puesta en la previa del Segundo Informe Presidencial. Más de un centenar de aspirantes rechazados se encuentran entre el enojo y la incertidumbre, sin información clara sobre el proceso.
Las reuniones convocadas por Montiel y Citlalli Hernández con los seleccionados para las encuestas han generado recelo entre quienes quedaron fuera. En cuatro semanas se conocerán los nominados finales, pero el ambiente está marcado por la preocupación y el riesgo de ruptura dentro del partido.
El panorama para Morena es complejo: la frustración y la falta de cohesión pueden dificultar que el colectivo se una bajo una misma bandera política. Para más contexto sobre disputas internas en el partido, puedes consultar Morena alerta por mala gestión municipal en Quintana Roo.







