La industria del neumático en Argentina enfrenta un escenario complejo
La filial local de la multinacional italiana Pirelli anunció la paralización de su planta en Merlo, que emplea a unos 650 trabajadores, durante una semana, en medio de una caída en las ventas y una menor demanda de neumáticos. La medida forma parte de un plan para ajustar la producción a las condiciones actuales del mercado.
Detalles de la paralización y cambios en la organización laboral
La fábrica permanecerá sin actividad entre el 15 y el 21 de junio, según comunicó la empresa a los representantes gremiales. Además, a partir de julio, la planta modificará su esquema de trabajo, funcionando solo de lunes a viernes en lugar de los siete días con rotación de personal. Esto afectará especialmente a unos 150 trabajadores que realizan tareas durante los fines de semana, cuya remuneración diferencial podría reducirse entre un 27% y un 30%.
El Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA) cuestionó la decisión y presentó una denuncia ante la Secretaría de Trabajo, argumentando que cualquier cambio en la organización laboral requiere un análisis técnico y una evaluación detallada.
Contexto y antecedentes de la crisis
La situación de Pirelli no es aislada. La planta de Fate en San Fernando, que fue una de las principales fabricantes nacionales, dejó de producir neumáticos en febrero pasado, profundizando la crisis del sector. La competencia con otras empresas como Bridgestone, que mantiene su producción en Llavallol, y la reducción de la actividad automotriz, han reducido significativamente la demanda de neumáticos en Argentina.
Durante los períodos de mayor actividad, la planta de Merlo producía más de cinco millones de cubiertas al año, destinadas tanto al mercado interno como a la exportación. Sin embargo, en la actualidad, la producción diaria oscila entre 3.500 y 4.000 neumáticos, reflejando una caída importante en la demanda.
Impacto en el empleo y en la economía local
La reducción en la producción y la suspensión de actividades también han impactado en el empleo. Desde 2023, la planta ha reducido su plantilla en más de 700 desvinculaciones, en un contexto donde la demanda de neumáticos para automóviles y para exportaciones hacia Brasil ha disminuido notablemente.
El cierre de Fate en San Fernando en febrero y la reducción de la producción en Merlo evidencian cómo la crisis del sector del neumático en Argentina refleja una problemática más profunda en la industria automotriz local, afectada por la menor demanda, las exportaciones en caída y la competencia extranjera.
¿Qué puede pasar después?
La situación de Pirelli y otras empresas del sector pone en evidencia la necesidad de una revisión del modelo productivo y laboral en Argentina. La reducción de empleos y la reestructuración de las plantas parecen ser pasos inevitables si no hay una recuperación en las ventas y en la actividad automotriz. La pregunta es cuánto tiempo más podrán sostenerse estas medidas y qué impacto tendrán en los trabajadores y en la economía local.







