El Departamento del Tesoro de Estados Unidos enfrenta desafíos para reducir los rendimientos de los bonos de largo plazo, a pesar de implementar diversas herramientas. Analistas de Eurasia Group advierten que el impacto de estas medidas es limitado, especialmente en el contexto actual del mercado de deuda estadounidense.
Recompras de bonos y cambios en la emisión
Recientemente, el Tesoro estadounidense aumentó el tamaño de sus operaciones de recompra de deuda de largo plazo, pasando de 2,000 millones de dólares a 4,000 millones por operación. Esta decisión se tomó después de que los rendimientos de los bonos a 30 años alcanzaron su nivel más alto desde 2007, superando el 5.34% el 18 de agosto.
Sin embargo, los expertos de Eurasia Group consideran que estas acciones solo tendrán un efecto limitado para contener el incremento de los rendimientos. Señalan que, aunque el Tesoro dispone de varias herramientas, su capacidad para influir de manera significativa y sostenida es reducida.
Herramientas disponibles y sus limitaciones
De acuerdo con el análisis titulado “Overview of US Treasury´s toolkit to try to lower yields”, existen tres herramientas principales que el Tesoro puede utilizar directamente:
- Modificar la composición de la deuda hacia vencimientos más cortos.
- Aumentar las recompras de bonos de largo plazo.
- Intervenir en el mercado cambiario.
No obstante, los analistas advierten que ninguna de estas medidas, por sí sola, tiene la capacidad de reducir de manera significativa y sostenida los rendimientos de largo plazo.
El papel del déficit fiscal
Según los economistas de Eurasia Group, liderados por Jon Lieber, la reducción del déficit fiscal sería la medida de mayor impacto para disminuir los rendimientos de largo plazo. Estiman que por cada punto porcentual del PIB que se reduzca el déficit fiscal, los rendimientos de los bonos de largo plazo podrían disminuir entre 15 y 30 puntos base.
No obstante, consideran que esta es una de las herramientas menos probables de ser utilizada, debido a los obstáculos políticos para avanzar en una consolidación fiscal.
Expectativas y declaraciones oficiales
El secretario Scott Bessent ha mostrado una postura moderada respecto a lo que el Tesoro puede lograr con estas intervenciones. El 20 de agosto, Bessent afirmó que los rendimientos no reflejaban los fundamentales, pero el 31 de agosto reconoció que el Tesoro no puede modificar el precio de equilibrio determinado por el mercado.
Este escenario refleja la complejidad de la política de deuda en Estados Unidos y la dificultad de influir en los rendimientos de largo plazo solo con herramientas administrativas. Para conocer más sobre el contexto económico global y sus implicaciones para México, consulta México y el desafío del nuevo orden comercial global o explora cómo las utilidades de la banca mexicana evolucionan en Bancos en México ganan 149,120 millones pese a caída anual.










