Una presunta red de contrabando de combustibles entre EE. UU. y México
Un colaborador del gobierno estadounidense describió cómo operaba una supuesta red internacional de contrabando de combustibles, vinculada al CJNG, que movía hidrocarburos de un lado a otro de la frontera mediante importaciones irregulares y documentación alterada.
El testimonio clave y su contexto
Según la declaración de Luis Rivera, quien participó en actividades relacionadas con el contrabando durante más de dos décadas, la red utilizaba empresas de transporte y logística para introducir hidrocarburos en México desde Texas. Rivera explicó que parte del combustible provenía de hidrocarburos robados en territorio mexicano, que luego eran exportados a EE. UU. y reingresados a México mediante operaciones comerciales con documentación presuntamente falsificada.
Estas operaciones buscaban reducir el pago de impuestos y evadir controles aduaneros, utilizando cruces fronterizos en Tamaulipas y otras aduanas para ingresar el combustible al país. La investigación forma parte de un proceso judicial en EE. UU. contra integrantes de la familia Jensen, señalados por su presunta participación en el tráfico internacional de combustibles.
Implicaciones y vínculos políticos
El caso ha cobrado mayor relevancia tras publicaciones que sugieren posibles vínculos entre personas relacionadas con esta red y familiares del expresidente Andrés Manuel López Obrador, específicamente algunos de sus hijos. Sin embargo, estas acusaciones aún no han sido comprobadas judicialmente y permanecen en el ámbito de investigaciones periodísticas.
¿Qué es el huachicol fiscal?
El huachicol fiscal es una modalidad distinta al robo de combustible mediante tomas clandestinas. En este esquema, el contrabando se realiza a través de operaciones de importación fraudulentas, donde se declara una mercancía distinta a la real, se utiliza documentación alterada y se recurre a empresas intermediarias para reducir impuestos y dificultar el rastreo del origen.
Este tipo de actividades no solo generan pérdidas económicas por evasión fiscal, sino que también facilitan la participación de organizaciones criminales en toda la cadena del transporte y almacenamiento de hidrocarburos, complicando aún más la lucha contra el crimen organizado en el sector.
¿Qué sigue en el proceso?
El proceso judicial en EE. UU. continúa abierto, y las autoridades buscan determinar la responsabilidad penal de los señalados, en especial de la familia Jensen. La investigación aún no ha concluido y las implicaciones políticas y legales están en desarrollo.
Reflexión final
Este caso revela la complejidad del huachicol fiscal y su vinculación con redes internacionales que operan de manera clandestina. La denuncia de un mecanismo que combina importaciones irregulares, documentación falsificada y evasión de impuestos muestra cómo el crimen organizado se ha adaptado a las nuevas formas de contrabando, con implicaciones que van más allá de las fronteras y que, en el fondo, afectan la economía y la seguridad del país.










