El régimen de Ortega y Murillo confirma la desaparición forzada de presos políticos

Esta semana, el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo volvió a mostrar una de las prácticas más denunciadas por los organismos de derechos humanos en Nicaragua: la desaparición forzada de presos políticos. Sin admitirlo, mostraron a dos detenidos en circunstancias que generan dudas sobre su situación real.

Las apariciones públicas y sus implicaciones

Primero exhibieron a Angélica Patricia Chavarría Altamirano, quien apareció leyendo un texto en el que aseguraba recibir un trato digno y atención médica. Sin embargo, expertos y organizaciones de derechos humanos cuestionan la autenticidad de esa declaración, señalando que fue obligada a leerlo y que su rostro no refleja libertad.

Pocos días después, divulgaron un comunicado médico sobre Brooklyn Rivera Bryan, dirigente indígena miskito y diputado de la Asamblea Nacional, desaparecido desde septiembre de 2023. El informe asegura que Rivera padece varias enfermedades y está en estado crítico, conectado a ventilación mecánica y con falla multiorgánica.

¿Qué hay detrás de estas apariciones?

Estas exhibiciones ocurren después de años de presión de familiares, organismos internacionales y organizaciones de derechos humanos. La paradoja es que ni Chavarría ni Rivera tienen una causa judicial que explique su detención y desaparición desde hace más de dos años.

El caso de Brooklyn Rivera, de 73 años, es emblemático. Fue detenido el 29 de septiembre de 2023, tras denunciar invasiones en territorios indígenas del Caribe Norte. Desde entonces, su familia y defensores denuncian que su desaparición forzada no ha sido reconocida oficialmente por el Estado.

La desaparición forzada, una herramienta de represión

Organizaciones de derechos humanos consideran que la desaparición forzada se ha convertido en uno de los instrumentos más extremos de represión política en Nicaragua. Según un estudio de 2025, 33 de los 73 presos políticos en ese momento estaban en condición de desaparición forzada. Hasta marzo de 2026, todavía había 11 personas desaparecidas bajo custodia estatal.

El abogado Gonzalo Carrión, miembro del Colectivo Nicaragua Nunca Más, sostiene que la cifra real puede ser mayor. “Estamos hablando de una decena de personas desaparecidas, pero en realidad son más, porque muchos familiares mantienen en secreto la situación por miedo”.

Casos recientes y el impacto en la comunidad

El caso de Brooklyn Rivera ha generado rechazo internacional. La familia denuncia que las imágenes divulgadas muestran un intento de manipulación y que Rivera, en realidad, fue casi presentado como un cadáver. La hija del dirigente, Tininiska Rivera, asegura que nunca pudo verlo en las condiciones que el régimen afirma.

Por otro lado, la exhibición de Angélica Chavarría, detenida desde mayo de 2024, también ha sido cuestionada. La organización Monitoreo Azul y Blanco destaca la importancia de la denuncia pública para obligar al régimen a presentar pruebas de vida.

¿Qué sigue en la lucha por los presos políticos?

Organizaciones y familiares mantienen la esperanza de que la presión internacional y la denuncia pública puedan lograr la liberación de los nueve presos políticos aún desaparecidos. La comunidad internacional sigue alertando sobre la gravedad de la situación y la necesidad de que el régimen respete los derechos humanos.

Mientras tanto, el régimen continúa mostrando a algunos presos como prueba de su supuesta buena voluntad, pero la duda persiste: ¿son estas apariciones una estrategia de manipulación o una verdadera muestra de un cambio en la política de represión?

Únete al canal de WhatsApp de CRITIKA

Únete al canal de WhatsApp de CRITIKA: noticias sin censura, análisis y caricatura política en tiempo real
Súmate al canal de WhatsApp y recibe alertas editoriales y Flash Informativo al instante.