La realidad de las adolescentes dominicanas y su acceso a productos menstruales
Un estudio realizado por la Universidad de Minnesota en colaboración con la organización Batey Relief Alliance revela que más de la mitad de las jóvenes en República Dominicana enfrentan dificultades para acceder a toallas sanitarias. Esta problemática, que afecta a miles de adolescentes, tiene implicaciones directas en su asistencia escolar y bienestar general.
Datos clave del estudio
- El 53,3 % de las adolescentes carece de acceso regular a productos de gestión menstrual.
- El 20 % pierde entre dos y tres días de clases cada mes por esta causa.
- Un 4,6 % falta cuatro días o más durante cada período menstrual.
Estas cifras, difundidas por ONG como Pro-Infancia, Days for Girls República Dominicana y Caesco, muestran que la falta de insumos no solo afecta la salud física, sino también la continuidad educativa de las jóvenes.
Impacto en la salud y la educación
El informe “Viviendo a Ciegas: Salud Menstrual en las Jóvenes de 15 a 24 años de Centroamérica y República Dominicana” profundiza en los desafíos que enfrentan las adolescentes más allá de la escasez de productos. El 15 % de las jóvenes experimentó su primera menstruación sin información previa, y el 61 % desconoce el órgano del que proviene la menstruación. Además, el 30 % no se siente cómoda hablando del tema, lo que agrava el aislamiento y dificulta la continuidad educativa.
Obstáculos sociales y desinformación
La falta de información confiable y el silencio social alrededor de la salud menstrual son factores que contribuyen al ausentismo escolar y al aislamiento social, especialmente en contextos vulnerables. La escasez de productos y la desinformación también afectan la salud física y la integración social de las adolescentes.
Avances y desafíos en salud reproductiva
Contrario a esta problemática, el estudio señala una reducción en los embarazos adolescentes en República Dominicana. Entre 2020 y 2025, los casos bajaron de 28,200 a 16,481, una caída del 41,5 %, según cifras de las ONG. Aunque esto indica avances en salud reproductiva, aún persisten desafíos para garantizar el derecho a la educación y la igualdad de oportunidades.
¿Qué se puede hacer?
Las organizaciones firmantes del informe sugieren que fortalecer la educación en salud menstrual y ampliar el acceso a productos reutilizables puede mejorar la permanencia escolar de las adolescentes. La provisión de insumos y la información adecuada son clave para reducir la vulnerabilidad social y promover la inclusión.
¿Qué sigue?
Es fundamental que las políticas públicas en República Dominicana aborden estos obstáculos, no solo desde el suministro de productos, sino también desde la educación y la eliminación de tabúes sociales. Solo así se podrá garantizar que las adolescentes tengan acceso a sus derechos básicos y puedan desarrollar todo su potencial.










