Morena ya decidió quién quiere que gobierne Quintana Roo a partir de 2027. Lo hizo este martes en un salón del World Trade Center de la Ciudad de México, a más de mil kilómetros de Chetumal, mediante una encuesta cuyos números el partido no ha publicado. El elegido es Eugenio “Gino” Segura Vázquez, senador con licencia, y el título que recibió es el de coordinador de los Comités de Defensa de la Cuarta Transformación y la Soberanía Nacional. Nadie en el partido lo llama candidato. Todos en el estado lo entienden así.
Una candidatura sin candidatura
La figura del “coordinador de defensa de la transformación” es el mecanismo con el que Morena resuelve un problema legal. La ley electoral prohíbe los actos anticipados de campaña y de precampaña; el INE ha sancionado por ello a aspirantes de todos los partidos. Nombrar un “coordinador” nueve meses antes del arranque formal del proceso le permite al partido tener, en la práctica, a su abanderado recorriendo el estado con estructura y recursos partidarios, sin que jurídicamente exista una precandidatura que sancionar. El propio partido lo dice con precisión notarial: la coordinación “no constituye por sí misma una candidatura”.
Es la misma ruta que usó en 2023 para definir a Claudia Sheinbaum y en 2024 para las nueve gubernaturas. Con Quintana Roo, Guerrero y Michoacán definidos en 48 horas, el partido avanza en las 17 gubernaturas que se renuevan en 2027. El calendario del árbitro va por un lado; el del partido, por otro.
La encuesta que decide y no se muestra
Morena informó que midió “conocimiento, aceptación, cercanía y otros atributos” de cinco aspirantes: Segura, la alcaldesa con licencia de Cancún Ana Paty Peralta, el fundador del movimiento en el estado Rafael Marín Mollinedo, la diputada federal Marybel Villegas y Alexa Murguía, impulsada por el Partido Verde. La Comisión Nacional de Elecciones, que preside Citlalli Hernández, comunicó el resultado en privado a los cinco y luego en público. Lo que no comunicó: porcentajes, casas encuestadoras, tamaño de muestra, fechas de levantamiento ni distancia entre el primero y el segundo lugar.
Las mediciones independientes daban a Segura entre 38% y 45% de las preferencias internas, con 15 a 20 puntos sobre Peralta. Es probable que la encuesta oficial haya dicho lo mismo. Pero “es probable” no es un estándar aceptable para decidir quién administrará un presupuesto estatal de decenas de miles de millones de pesos durante seis años. Un ciudadano que quiera verificar cómo se eligió al probable próximo gobernador de su estado no tiene hoy un solo documento que consultar.
Lo que cuesta el proceso
Segura pidió licencia indefinida al Senado para competir; su escaño lo ocupa un suplente. Peralta pidió licencia en la presidencia municipal de Cancún, el municipio más poblado del estado, y la ciudad lleva semanas con una presidencia interina. Villegas siguió como diputada federal mientras competía. Cada licencia es legal. Sumadas, dibujan un estado cuyos principales cargos electos estuvieron parcial o totalmente vacantes durante el verano para atender una contienda que no está en ninguna ley.
El proceso tardó 81 días, con un aplazamiento a finales de agosto que el partido nunca explicó. Durante ese lapso, la disputa produjo lo que el propio ganador llamó “guerra sucia y calumnias” el viernes pasado, en Cancún, tras el informe presidencial: “No me consta de dónde vienen los golpes”, dijo, y pidió unidad. Uno de los perfiles que compitió, Peralta, carga con un reporte periodístico sobre la cancelación de su visa estadounidense y una indagatoria federal por presunto desvío de recursos, ambos publicados el 1 de septiembre. Ella los calificó de “completamente falsos” y los atribuyó a “guerra sucia”; nadie ha mostrado un documento en ningún sentido. El partido no explicó si eso pesó en la decisión ni cómo.
La paridad, todavía pendiente
Hay un asunto que puede deshacer todo lo anterior. La ley obliga a los partidos a postular mujeres en al menos la mitad de las gubernaturas en disputa. Morena deberá decidir en cuáles de las 17 de 2027 irá con candidata. Quintana Roo hoy es gobernado por Mara Lezama, y el partido acaba de elegir a un hombre para sucederla. Si la dirigencia nacional reserva el estado para una mujer, la coordinación de Segura se convierte en un cargo de organización y nada más. Esa decisión, otra vez, no tiene fecha ni criterio público.
Lo que un ciudadano de Quintana Roo puede exigir
- Al partido: la ficha técnica de la encuesta. Morena es una entidad de interés público que recibe prerrogativas con dinero de los contribuyentes y está sujeta a la Ley General de Transparencia. Las solicitudes se presentan ante su Unidad de Transparencia o vía la Plataforma Nacional.
- Al INE y al Instituto Electoral de Quintana Roo: vigilancia sobre el uso de recursos partidarios y públicos en las giras del “coordinador” antes del inicio formal del proceso.
- Al coordinador: que explique con documentos los cuestionamientos que le hicieron en junio sobre compras de medicamentos y reparto de recursos a municipios mayas durante su paso por la Secretaría de Finanzas estatal, antes de que sean tema de campaña.
Lo que ocurrió este martes no es ilegal. Es, simplemente, una decisión sobre el poder en un estado tomada fuera del estado, con un método que nadie fuera del partido puede revisar y con un nombre que evita decir lo que es. Que se lea como normal es el problema.
Con información de Marcrix Noticias, Quadratín Quintana Roo, Campaigns & Elections México, Polls.mx, GobernArte, El Financiero, Infobae y comunicación oficial de Morena.
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