La pérdida de una figura clave en el cine español
Este sábado, Madrid se viste de luto por la muerte de Josefina Molina, una de las cineastas más influyentes y pioneras en la historia del cine en España. La directora, que fue reconocida en 2012 con el Goya de Honor, falleció a los 89 años en su domicilio de Madrid, según informó la Asociación de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales (CIMA).
Un legado de lucha y reconocimiento
Molina, considerada una feminista incansable y luchadora por la igualdad, dejó una huella imborrable en la industria cinematográfica española. En 2012, se convirtió en la primera mujer en recibir el Goya de Honor, un reconocimiento que la situó en la historia del cine nacional. Además, fue laureada con la Medalla de Oro al Mérito en Bellas Artes y el Premio Nacional de Cinematografía, y fue la primera directora en integrar la Academia de Bellas Artes de San Fernando. También, fue patrona de la Fundación Academia de Cine.
Una vida dedicada a la creación y la igualdad
La realizadora cordobesa, nacida en 1936, fue pionera en su campo. En 1962, se convirtió en la primera mujer en graduarse en Dirección de Cine en la Escuela Oficial de Cine. Su carrera abarcó desde su trabajo como ayudante de realización en Televisión Española hasta su salto al cine en 1973 con la adaptación de Vera, un cuento cruel. Sin embargo, su mayor éxito llegó en 1981 con Función de noche, un filme que combina ficción y documental, donde los actores Lola Herrera y Daniel Dicenta interpretan a sí mismos en una conversación sobre el fracaso de su matrimonio.
El impacto de su obra en la lucha por los derechos de la mujer
Para la Academia, Molina fue una de las directoras más valientes de su generación, ya que se atrevió a hacer lo que quería, rompiendo moldes y abriendo camino para futuras generaciones. La propia cineasta decía que para entender el mundo con claridad, hay que tener dos ojos, y que la humanidad lleva demasiado tiempo tuerta, en alusión a la necesidad de que más mujeres puedan explorar y crear sin limitaciones.
¿Qué sigue tras su partida?
La muerte de Josefina Molina deja un vacío en la cultura y en la lucha por la igualdad en el cine. Su ejemplo y legado seguirán inspirando a nuevas generaciones de cineastas y feministas. La pregunta que queda en el aire es si la industria española logrará mantener vivo ese espíritu de rebeldía y compromiso que ella representó durante toda su vida.










