Una ofensiva que revela fracturas internas en el Cártel de Sinaloa
Entre noviembre de 2024 y mayo de 2026, las fuerzas de seguridad mexicanas lograron detener a 14 operadores ligados al Cártel de Sinaloa en diferentes puntos de Sinaloa y Sonora. Estas capturas ocurren en medio de un fuerte quiebre entre las facciones de Los Chapitos y Los Mayitos, que ha puesto en jaque la estructura de uno de los cárteles más poderosos del país.
¿Qué revela esta serie de detenciones?
El titular de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), el General de División Ricardo Trevilla Trejo, detalló en la conferencia de La Mañanera de la presidenta Claudia Sheinbaum que estas capturas incluyen jefes de seguridad, enlaces logísticos, pilotos y mandos regionales. La lista de arrestos abarca varias localidades, principalmente en Culiacán, donde se registraron siete detenciones, pero también en Escuinapa, Guamúchil, Mocorito, Badiraguato, Navolato y Nogales, Sonora.
¿Qué funciones tenían los detenidos?
- Protección y seguridad de los líderes del cártel
- Operaciones de narcomenudeo y control territorial
- Abastecimiento tecnológico y logística para traslados
- Coordinación de actividades criminales regionales
Por ejemplo, Kevin Alonso “200”, arrestado en febrero de 2025 en Culiacán, era identificado como jefe de seguridad de Iván Archivaldo Guzmán Salazar, uno de los principales mandos de la facción. Otro caso relevante fue el de José Ángel “Güerito Canobbio”, considerado uno de los principales asesores logísticos y financieros de Los Chapitos.
Los nombres que marcan la diferencia
Las detenciones más antiguas datan de noviembre de 2024, cuando fue capturado Omar “Pelón” en Culiacán. Se le señalaba como un líder importante en la ofensiva en Sonora y como brazo armado de Los Chapitos. En enero de 2025, también en Culiacán, fue detenido Juan Carlos “Chavo Félix”, y en febrero, Mauro Alejandro “Jando”, piloto de confianza de Iván Archivaldo Guzmán.
Operaciones fuera de Culiacán
Fuera de la capital sinaloense, las operaciones también alcanzaron a Escuinapa, Guamúchil, Mocorito, Navolato, Badiraguato y Nogales, Sonora. En estos puntos, las fuerzas de seguridad lograron detener a individuos como Hernán “El Mero”, en Guamúchil, y Jorge Humberto “Perris”, considerado jefe de seguridad y sucesor de “El Nini”. La lista también incluye a Isaí “Chinacate”, quien, además de ser sobrino de Joaquín Guzmán Loera, era coordinador logístico de Los Chapitos.
¿Qué significa todo esto?
Estas capturas dejan en evidencia que la lucha interna en el Cártel de Sinaloa no solo es una guerra de poder, sino también una fragmentación que puede afectar la estabilidad del narcotráfico en la región. La concentración de arrestos en Culiacán, pero también en otros municipios, muestra que las operaciones no se limitan a un solo lugar y que las facciones buscan consolidar o disputar territorios clave.
¿Hay más de Los Chapitos o Los Mayitos?
Según la información, en estos dos años, las fuerzas de seguridad han detenido a 14 operadores vinculados a Los Chapitos en Sinaloa y Sonora. La pregunta que queda en el aire es si estas capturas representan solo una parte del problema o si hay una lucha más amplia que aún no se ha desmantelado por completo. La fragmentación interna podría abrir la puerta a nuevas disputas y reconfiguraciones en la estructura del cártel.
¿Qué sigue en la lucha contra el narcotráfico?
Estas operaciones muestran un esfuerzo sostenido del Estado mexicano por desarticular las redes internas del Cártel de Sinaloa. Sin embargo, también reflejan la complejidad de una estructura que, a pesar de las detenciones, sigue operando y adaptándose a las circunstancias. La pregunta es si estas capturas serán suficientes para debilitar a la organización o si solo marcarán el inicio de una nueva fase en la guerra interna.
Para entender mejor cómo estas dinámicas afectan la seguridad en México, puedes consultar ¿Cuánto costará seguir a México en el Mundial 2026? y otros análisis sobre la lucha contra el crimen organizado.










