El Centro de Derechos Humanos (HRC) de la Universidad de California en Berkeley documentó 337 periodistas y personas defensoras de derechos humanos asesinadas en México entre el 1 de diciembre de 2018 y el 30 de septiembre de 2024, es decir, el sexenio completo de Andrés Manuel López Obrador. De ellas, 78 eran periodistas y 259 defensores. El informe se titula Bajo ataque: persecución de periodistas y defensores de los derechos humanos en México y se publicó el 24 de septiembre.
La cifra supera por mucho los conteos que se usaban hasta ahora. Artículo 19, por ejemplo, tenía registrados 46 o 47 periodistas asesinados en el mismo periodo.
Los cuatro hallazgos que sostienen el informe
| Hallazgo | Qué documentó Berkeley |
|---|---|
| Espionaje militar | El Centro Militar de Inteligencia de la Secretaría de la Defensa usó Pegasus (NSO Group), además de herramientas de Rayzone (Geomatrix) y Cellebrite, sin autorización judicial en los casos revisados. Según datos de WhatsApp, entre abril y mayo de 2019 se atacaron 456 teléfonos mexicanos con Pegasus, el 37% de todas las víctimas del mundo en ese lapso. |
| Estigmatización desde Palacio Nacional | Con apoyo de inteligencia artificial se revisaron 1,437 mañaneras y se encontraron 2,827 segmentos con lenguaje estigmatizante contra la prensa, como “prensa fifí”, “chayoteros” y “hampa del periodismo”. |
| Impunidad | Entre 93% y 99% de los crímenes contra periodistas y defensores siguen sin castigo. Para el HRC, eso manda un mensaje: atacar a la prensa no tenía costo. |
| Un patrón, no casos sueltos | A partir de 75 expedientes de homicidios, desapariciones y agresiones graves, el informe describe una secuencia: descrédito público, luego acoso y vigilancia digital, y al final violencia física. |
Pensado para La Haya
El trabajo se concibió originalmente como un expediente para la Corte Penal Internacional. El HRC explicó que las sanciones de Estados Unidos contra ese tribunal hicieron inviable presentarlo, así que lo convirtió en una plataforma pública con las víctimas y los casos. Aun así, el análisis concluye que la Corte tendría elementos para investigar crímenes de lesa humanidad. Parte de la evidencia viene de los archivos de la Defensa filtrados en 2022 por el grupo Guacamaya.
Qué dijo el gobierno
Cuando le preguntaron por señalamientos parecidos, López Obrador sostuvo que en su gobierno hubo menos agresiones que en los anteriores, pero nunca presentó datos para respaldarlo. La violencia no se detuvo con el cambio de gobierno: Reporteros Sin Fronteras contabiliza 17 periodistas asesinados entre el 1 de octubre de 2024 y el 26 de agosto de 2026, y otros recuentos ya suman 19. En agosto, además, el gobierno exhibió a 54 periodistas y medios como parte de un supuesto “ecosistema de amplificación digital”. La presidenta Sheinbaum negó que se tratara de una lista o de censura.
La pregunta que queda
El informe no dice que el gobierno haya ordenado los asesinatos, y sería falso afirmarlo. Lo que documenta es más incómodo de rebatir: un Estado que espió sin orden judicial, señaló desde el púlpito presidencial y no castigó. Cuando las tres cosas pasan durante seis años, el resultado es un país donde investigar al poder es un riesgo de vida y donde casi nadie paga por matar a quien lo hace.
La pregunta ya no es si hubo un ambiente hostil contra la prensa. Es si alguna institución mexicana, sea la Fiscalía, el Congreso o la CNDH, va a abrir lo que Berkeley ya puso sobre la mesa.
Fuentes: Human Rights Center, UC Berkeley, “Bajo ataque”; Proceso, Infobae, Diario de Yucatán, Letras Libres, Proyecto Puente y Grupo Animal.










