El corazón del antiguo recinto sagrado de Tenochtitlan permanece oculto bajo el asfalto y los edificios históricos de la Ciudad de México. En el sótano del Hotel Catedral, arqueólogos del INAH han trabajado desde 2009 en el rescate de espacios rituales y templos que revelan la cosmogonía mexica, incluyendo el Gran Juego de Pelota y el templo dedicado a Ehécatl, dios del viento.
Descubrimientos bajo el Hotel Catedral
El sótano del Hotel Catedral, situado en la calle República de Guatemala 16, justo detrás de la Catedral Metropolitana, es hoy un museo subterráneo. Este espacio alberga hallazgos arqueológicos realizados por el equipo del Programa de Arqueología Urbana (PAU) del INAH, dirigido por Raúl Barrera Rodríguez y la investigadora Lorena Vázquez Vallin.
Desde 2009, los especialistas han rescatado vestigios de templos y espacios sagrados que se creían perdidos. Entre los hallazgos destacan:
- El Gran Juego de Pelota, conocido como Teotlachco.
- El templo dedicado a Ehécatl, dios del viento.
- Restos del Calmécac, donde se educaban los nobles mexicas.
- El Huei Tzompantli y su torre de cráneos.
Estos elementos muestran la naturaleza ritual que definía la vida en el recinto sagrado de Tenochtitlan.
El templo de Ehécatl: arquitectura y simbolismo
En lo que fue el estacionamiento del hotel, los arqueólogos encontraron un basamento rectangular con un cuerpo circular de dos niveles. Se trata de vestigios del templo construido en honor a Ehécatl, alineado geográficamente con el adoratorio de Tláloc, dios de la lluvia.
Según Raúl Barrera, el edificio original consistía en una plataforma de 34 metros de longitud, sobre la que se erigía una estructura circular de cuatro niveles, rematada por un techo cónico de paja que simulaba el crótalo de una serpiente enroscada. Este diseño representaba al dios Ehécatl-Quetzalcóatl.
El arqueólogo precisa que estos templos corresponden al Posclásico Tardío (1200 – 1521 d.C.) y estaban orientados hacia el oriente, en dirección al sol naciente.
El Gran Juego de Pelota: ritual y cosmovisión mexica
Durante una segunda temporada de excavaciones en 2014, el equipo del PAU detectó los restos del principal Juego de Pelota de Tenochtitlan. Según Lorena Vázquez, en este espacio los tlatoanis mexicas Axayácatl y Moctezuma II compitieron con gobernantes de Texcoco y Xochimilco.
La plataforma hallada delimita al norte la cancha del Teotlachco y presenta tres etapas constructivas. Incluye una banqueta de 1.90 metros, cuatro escalones y un pórtico de 9 metros de ancho para espectadores.
Uno de los hallazgos más relevantes fue una ofrenda con restos óseos humanos, asociada a un rito prehispánico. De acuerdo con la arqueóloga, este ritual buscaba la renovación de los ciclos vitales y de los astros, utilizando la sangre del cuello como elemento fértil.
Ventana al pasado mexica
La zona arqueológica bajo el Hotel Catedral es resultado de más de un siglo de exploraciones. Desde el descubrimiento del monolito de la diosa lunar Coyolxauhqui en 1978, el recinto sagrado de Tenochtitlan no ha dejado de aportar información sobre la cosmovisión mexica y sus rituales.
Estos hallazgos se suman a otros proyectos de rescate patrimonial en México. Si te interesa conocer cómo la tecnología impacta el patrimonio, consulta el artículo Herramientas automatizadas agilizan la valuación inmobiliaria en México.
El museo subterráneo del Hotel Catedral ofrece una mirada única al pasado ritual y arquitectónico de Tenochtitlan, permitiendo a los visitantes explorar la profundidad histórica de la Ciudad de México y comprender la importancia de sus espacios sagrados.






