A cuatro años de la elección presidencial, el nombre de Omar García Harfuch ya está en la conversación sobre 2030, y no porque él lo haya puesto. El senador Manuel Velasco, coordinador del Partido Verde, lo comparó el 6 de octubre con Pedro Infante y dijo que tiene “un amplio respaldo ciudadano”. Dos días después respondieron el secretario y la presidenta.
Las respuestas
| Quién | Qué dijo |
|---|---|
| García Harfuch, en la Cámara de Diputados (8 oct) | “La tarea y la oportunidad que me dio la presidenta Claudia Sheinbaum de servir como secretario de Seguridad no permite una agenda paralela, y menos cuando tenemos delitos tan delicados como personas desaparecidas, extorsión”. |
| Claudia Sheinbaum, en la mañanera (8 oct) | “Es un hombre muy capaz, pero el 2030 está muy lejos todavía”. Lo llamó “grilla política”. |
| Sheinbaum, sobre su gabinete | “Ningún compañero que esté trabajando en el gobierno en este momento está pensando en otra cosa”. |
Leer entre líneas
- Harfuch no dijo “nunca”. Dijo que su cargo actual “no permite” una agenda paralela y que pensar en otra cosa sería una falta de respeto a las víctimas. Es un no para hoy, no un no para 2030.
- Sheinbaum no lo descartó. Lo elogió como “muy capaz, muy honesto, con mucho profesionalismo y mucha valentía”, y luego aplazó el tema. El mensaje es: la sucesión no se abre todavía, y no la abren los partidos aliados.
- El Verde movió primero por una razón. El PVEM negocia su peso dentro de la coalición. Asociarse temprano con el funcionario más popular del gabinete es una inversión que, si funciona, podrá cobrar después.
El costo para Harfuch
El secretario de Seguridad es la cara del gobierno en el tema que más preocupa a los mexicanos. Un destape anticipado lo expone a que cada cifra de homicidios, desapariciones o extorsión se lea en clave electoral. Por eso su respuesta trató de devolver la conversación a la seguridad.
El calendario real
Antes de 2030 vienen las elecciones intermedias de 2027, con la renovación de la Cámara de Diputados y 17 gubernaturas. Los resultados de ese año, y no un elogio en el Senado, definirán quién llega con fuerza a la sucesión.










