La prensa lo encontró. Un reportero de Azteca Noticias lo filmó en Lugano, él golpeó la cámara y días después dejó la casa, que ya se renta en 323 mil pesos al mes. Si un periodista puede encontrar a Jorge Amílcar Olán, ¿por qué el Estado mexicano no ha ido por él? La respuesta tiene dos partes: no hay orden de aprehensión, y aunque la hubiera, México no tiene tratado de extradición con Suiza.
1. No hay orden de aprehensión
El 16 de septiembre, a la pregunta de si había una orden contra Olán, la fiscal general Ernestina Godoy respondió: “No, no hay nada”.
El 28 de septiembre, la presidenta Claudia Sheinbaum fijó la postura del gobierno: “Si la Fiscalía tiene suficientes elementos, abra una carpeta de investigación”. Es decir, que se investigue si hay pruebas, y que un reportaje no basta.
Tiene razón en lo básico: en México nadie puede ser detenido por lo que se publica de él. La presunción de inocencia está en el artículo 20 de la Constitución y protege también a Olán. Pero hay una diferencia entre “no hay pruebas” y “nadie las ha buscado”. Lo que ya es público, como el contrato de medicinas con una empresa que la Cofepris había reprobado las compras de más de 31 millones en Puerto Cancún o los 834 millones que el SAT atribuye a una de sus empresas por diésel mal declarado, está documentado. Para abrir una carpeta no hace falta una sentencia; hace falta que alguien quiera abrirla.
2. Suiza no está obligada a entregarlo
México tiene tratados de extradición con unos 31 países, la mayoría en América y Europa. Suiza no está entre ellos.
Lo que sí existe es un Tratado de Asistencia Jurídica en Materia Penal entre México y Suiza, firmado en Berna el 11 de noviembre de 2005 y publicado en el Diario Oficial el 18 de abril de 2006. No sirve para entregar personas, pero sí para algo que puede importar más:
- pedir documentos, expedientes y pruebas;
- detectar, asegurar y decomisar bienes y productos de un delito;
- restituir objetos y valores;
- hacer cateos y tomar declaraciones.
En otras palabras: si la FGR tuviera una carpeta abierta, podría pedirle a Suiza información bancaria y el aseguramiento de cuentas, algo por lo que el sistema suizo es conocido. Nada de eso se ha pedido, porque no hay carpeta.
Sin tratado de extradición, Suiza puede, bajo su propia ley de cooperación penal, entregar a una persona por reciprocidad. Pero siempre a partir de una solicitud formal basada en una orden judicial del país que la pide. Sin orden en México, no hay nada que pedirle a Suiza.
Lo que se dice y no está probado
El columnista Claudio Ochoa, de El Universal, reportó que Olán les ha dicho a personas cercanas: “Si caigo yo, caen los López Beltrán”. Es una frase atribuida por terceros, no una declaración pública. LatinUs difundió audios en los que Olán supuestamente hablaba de coordinar contratos con la Presidencia y de un vínculo de su hermano con una célula del CJNG. Ninguno de esos señalamientos ha sido validado por una autoridad.
Lo que puedes hacer tú
El contrato de medicinas de Quintana Roo desapareció de la Plataforma Nacional de Transparencia. Cualquier ciudadano puede pedirlo de nuevo con una solicitud de acceso a la información en plataformadetransparencia.org.mx, dirigida a los Servicios Estatales de Salud de Quintana Roo, y pedir también el expediente de la licitación y la verificación sanitaria del proveedor. La autoridad está obligada a responder en los plazos que marca la ley.
Olán tiene derecho a que no lo condene un reportaje. Los contribuyentes tienen derecho a saber por qué se le pagó lo que se le pagó. Mientras la FGR no abra una carpeta, lo segundo depende de que alguien lo pregunte.
Con información de la FGR, Presidencia, Secretaría de Relaciones Exteriores, El Universal, El Imparcial y MCCI.










