El consumo de cigarrillos en Estados Unidos llega a su nivel más bajo en 2024
La tasa de tabaquismo adulto en Estados Unidos se redujo en 2024 a su nivel más bajo desde que existen registros, según datos oficiales divulgados esta semana. Solo el 9% de los adultos estadounidenses fumaba cigarrillos el año pasado, de acuerdo con la información preliminar publicada por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).
¿Qué significa este descenso?
Este descenso afecta a millones de personas y marca un hito en la salud pública del país. El informe, elaborado por el National Center for Health Statistics (NCHS), organismo dependiente de los CDC, se basa en la Encuesta Nacional de Entrevistas de Salud (NHIS) de 2024, que incluyó a más de 24,200 adultos.
De acuerdo con la definición del CDC, un fumador actual es quien ha consumido al menos 100 cigarrillos en su vida y fuma actualmente, ya sea diariamente o algunos días. La tendencia a la baja en el tabaquismo ha sido constante desde los años 60, cuando más del 40% de los adultos fumaba en Estados Unidos.
¿Por qué ha bajado tanto el tabaquismo?
La disminución se atribuye a varias políticas públicas y cambios sociales. Entre ellas, destacan los impuestos al tabaco, las restricciones en espacios públicos y las campañas educativas masivas. Estas medidas han logrado que el tabaco pase a tener menos aceptación social y que los riesgos asociados sean más conocidos y rechazados.
El informe señala que en 1965, el 42% de los adultos fumaba de manera regular. Desde entonces, la proporción ha ido disminuyendo de forma sostenida, impulsada por leyes que prohíben la publicidad de tabaco, aumentos en los impuestos y restricciones en lugares de trabajo y espacios cerrados.
¿Qué papel juegan las campañas y regulaciones?
Las campañas de prevención, como el programa Tips from Former Smokers, y las regulaciones estrictas han sido clave en este proceso. La presidenta de Campaign for Tobacco-Free Kids, Yolonda Richardson, advirtió que los recortes en estos programas podrían frenar los avances logrados y que es fundamental mantenerlos.
¿Qué pasa con los cigarrillos electrónicos?
El informe también analiza el uso de cigarrillos electrónicos, que se mantiene estable en torno al 7% en 2025. Aunque algunos grupos consumen más estos dispositivos, las autoridades advierten que aún no se conocen todos sus efectos a largo plazo y que no están libres de riesgos.
¿Qué se espera para el futuro?
El CDC y el NCHS prevén que la tendencia a la baja continúe, siempre que se mantengan las políticas públicas actuales y el financiamiento para campañas preventivas. La vigilancia constante permitirá ajustar estrategias y seguir reduciendo el consumo de tabaco en el país.
En definitiva, la reducción del tabaquismo en EE.UU. refleja el impacto de décadas de políticas públicas y campañas educativas, pero también plantea retos en la regulación de nuevas formas de consumo, como los cigarrillos electrónicos. La pregunta es si en México y otros países seguiremos el mismo camino o si, por el contrario, estamos perdiendo terreno en la lucha contra el tabaco.










