Greenpeace denuncia a Pemex y ASEA por derrame en el Golfo de México
Greenpeace México presentó dos denuncias formales relacionadas con el derrame de hidrocarburos ocurrido en el Golfo de México a principios de febrero de 2026. La organización acusa a Pemex y a la Agencia Nacional de Seguridad Industrial y de Protección al Medio Ambiente del Sector Hidrocarburos (ASEA) de omisiones y responsabilidades en la gestión de la emergencia.
¿Qué ocurrió con el derrame en el Golfo?
Según monitoreos satelitales y testimonios de organizaciones civiles, la contaminación por hidrocarburos comenzó a registrarse en la línea costera desde el 1 de marzo, entre Pajapan, Veracruz, y Paraíso, Tabasco. La contaminación se extendió progresivamente a Veracruz y Tamaulipas en las semanas siguientes. Los efectos alcanzaron más de mil 100 kilómetros de costas, afectando ecosistemas críticos como manglares y arrecifes, considerados zonas de alta biodiversidad y sustento económico para comunidades pesqueras y costeras.
Denuncia ante la ASEA: ¿Qué pide Greenpeace?
La denuncia presentada el 4 de mayo de 2026 ante la ASEA solicita que las autoridades:
- Identifiquen a los responsables de la contaminación
- Garantice la recuperación de ecosistemas marinos y costeros
- Aseguren la disposición final adecuada de los residuos
- Establezcan mecanismos de alerta y protección para las comunidades afectadas
Además, Greenpeace señaló irregularidades en la atención a las poblaciones afectadas, como la falta de alertas oportunas, deficiencias en la entrega de equipos de protección personal y poca claridad en el manejo de residuos contaminantes.
Denuncia contra Pemex y el papel de Víctor Rodríguez Padilla
El 27 de mayo de 2026, Greenpeace presentó una denuncia por responsabilidad administrativa contra Pemex, en la que pide investigar posibles actos y omisiones del entonces director general, Víctor Rodríguez Padilla, y otros funcionarios públicos involucrados en la gestión de la emergencia. La organización señala que Pemex admitió en una conferencia de prensa del 16 de abril que funcionarios ocultaron información sobre el derrame mientras las costas ya mostraban los efectos.
Entre los hechos reconocidos por Pemex están:
- La pérdida de integridad mecánica de un oleoducto sin reportarse
- El ocultamiento de datos sobre agua oleosa recuperada
- Una demora de ocho días en cerrar la válvula principal tras detectar la fuga
Asimismo, Greenpeace alertó que las labores de limpieza se concentraron en zonas turísticas y de fácil acceso, dejando a comunidades rurales e indígenas con atención tardía o insuficiente.
¿Qué sigue en esta historia?
La organización exige que Pemex, ASEA, Semarnat y Profepa entreguen toda la información relacionada con el derrame y que se adopten medidas para evitar que esto vuelva a ocurrir. También pide la implementación de protocolos claros de alerta temprana y atención en salud pública ante futuros incidentes en aguas mexicanas.
¿Habrá justicia y transparencia en un caso que pone en entredicho la protección del medio ambiente y los derechos de las comunidades? Solo el tiempo dirá si las denuncias de Greenpeace logran mover las piezas en un sector que, según expertos, sigue mostrando fallas en su gestión de riesgos.










